Se cumplen dos años del Voto Caribe, el acontecimiento de expresión pacifica de voluntad ciudadana más importante en la política nacional en más de un siglo de lucha por la autonomía y el desarrollo regional. Fueron 2.5 millones de votos depositados y, por lo tanto, existe un mandato categórico en favor de la conformación de las regiones autónomas en Colombia, empezando por la Región Caribe.
El Voto Caribe llamó a caminar hacia el Estado de Regiones Autonómicas. La ciudadanía dijo hace dos años no al centralismo político. Propuso una reforma al modelo de Estado que le permitiera a las regiones autogobernarse, constituir regiones como entidades de derecho público autónomas y contar con sus propios recursos, es decir, con libertad política para dictar sus propias normas territoriales, elegir sus autoridades y desarrollarse económica, social y culturalmente a tono con sus propios intereses. Lo hizo mediante el instrumento que ha diseñado la democracia: el voto o sufragio universal, libre y directo. Y dentro del marco constitucional vigente.
Este Estado Regional nos debe conducir a una sociedad más justa, sin las odiosas discriminaciones existentes del centralismo, pues hoy tenemos un centro del poder todopoderoso con unas regiones débiles, modelo político que ha conducido al atraso de la periferia y a la proliferación en ella de la miseria, violencia, corrupción, exclusión y al debilitamiento del tejido social y de la unidad nacional.
En Colombia solo la autonomía regional de naturaleza constitucional facilitará el crecimiento económico de nuestras empresas y las insertará a la economía mundial con convenios directos desde las regiones, optimizará la distribución de riquezas en toda la sociedad, fortalecerá al empresariado regional y reconocerá de manera permanente nuestros derechos a los recursos naturales, que son de las regiones pero cuya centralización conduce a manejos menos atinados y menos ágiles.
Con el Voto Caribe se dijo también que se quiere fortalecer la unidad nacional desde las regiones en pleno apogeo de la globalización.
Somos caribes y orgullosamente colombianos. Queremos recoger las enseñanzas de naciones desarrolladas y equitativas como Estados Unidos, Canadá, Alemania y España, que son sociedades y estados más prósperos y más pacíficos porque encontraron en el modelo de regiones autonómicas o en la federalización la fuerza institucional que ha apalancado su crecimiento. La fuerza de las regiones fue su factor determinante de desarrollo. Esto no hay que desconocerlo. El Voto Caribe puso en el orden del día como primer paso crear la Región Caribe e invitó al país a crear las otras. La tarea está por hacerse.
Por Eduardo Verano, exgobernador del Atlántico


