Mientras que decenas de miles de personas esperaron el descenso de la emblemática bola de luces en Times Square, Nueva York, el resto del mundo también celebró a su manera la llegada del 2015.
La Casa de la Ópera de Sídney se tiñó de colores gracias al espectáculo de pirotecnia para recibir el nuevo año, al igual que las playas de Copacabana, en Río de Janeiro (Brasil), en donde los asistentes disfrutaron de un chapuzón a medianoche.
Globos de aire caliente poblaron el cielo de Beirut, en Líbano, durante la última noche del 2014, mientras que los Campos Elíseos fueron el escenario para que miles de parisinos aguardaran el nuevo año. Templos como el Jogye en Seúl (Corea del Sur) y catedrales como la de Érfurt (Alemania) también recibieron visitantes y espectadores el 31 de diciembre. MZB









































