En una repisa de su consultorio odontológico, cerca de fotos familiares y diplomas, a la vista de todos sus pacientes, Enrique Jadad muestra orgulloso el balón con el que Iván René Valenciano anotó el primer gol en el partido que Colombia le ganó a Argentina 2-1, el 15 de agosto de 1993, en la Eliminatoria rumbo al Mundial Estados Unidos-1994.
Entre las miles de fascinantes historias relacionadas con el fútbol que este monteriano de 59 años tiene para contar de forma imparable, el golazo del ‘Bombardero’ ocupa un lugar especial. Jadad rememora con entusiasmo y claridad, y con un gran respaldo de fotografías y videos en su celular, todo lo que vivó en aquellos tiempos, y los relatos se entrelazan con otros detonando una explosión de satisfacción.
No hay nostalgia. Sonríe y disfruta recordando cuando era el odontólogo que atendía a los integrantes de Junior y la selección Colombia.
La pelota, autografiada en esa época (y remarcada hace unos años) por el propio ‘Bombardero’, ya está desinflada, pero no el orgullo de mantenerla desde hace 31 años. El esférico y la camiseta Umbro número 7 que usó Valenciano contra Argentina, que podrían ser dignas piezas de un museo del balompié atlanticense, son resguardadas con mucho celo, como un tesoro invaluable.

“Valenciano fue varias veces a mi oficina y me decía: ‘préstamelo para una foto’. Y yo le respondí: Iván, ese balón no sale de aquí ni a palo, primero salgo yo muerto de aquí (risas)”, cuenta Jadad.
“Tengo esto guardado como una reliquia. Y tengo más de 150 prendas de jugadores que han pasado por Junior, selección Colombia y otras selecciones y equipos importantes del mundo”, agrega.

Y eso que los amigos de lo ajeno le redujeron la colección. “En una inundación que hubo en este apartamento, en el coge coge sacando las cosas, se me desaparecieron más de 40 uniformes”.
En un maletín al que no le cabe una camiseta más, guarda todas las casacas que aún conserva (varias de ex jugadores legendarios de Junior y con algún significado histórico), excepto la de Valenciano. “Esa tiene un lugar aparte especial. Esta no se lo vendo ni al mismo ‘Bomber’”.

El balón lo consiguió a través del venezolano Alberto Castillo (q.e.p.d.), delegado de la Fifa en el partido, mientras la camiseta ya estaba pactada con Iván René con antelación.
“Recuerdo que me la dio toda sudada cuando se acabó el juego”, dijo riéndose. “Castillo me dio la pelota porque unos días antes del partido, me llamó Gustavo Moreno Jaramillo diciéndome que Alberto tenía un problema. Abrí el consultorio como a las 9 o 10 de la noche. Era algo de origen endodóntico, estaba muy inflamado ‘el Gordo’, como cariñosamente lo llamábamos. Cuando terminé, me dijo: ‘doctor, qué le debo’. Yo le dije: ‘si Colombia hace gol, me regalas el balón’. Dicho y hecho, Valenciano hace el gol, y, sabiendo donde estaba yo en la tribuna, Alberto Castillo mira hacia occidental baja y me hace así con el balón (eleva las manos y muestra la pelota), y me dice: ‘aquí está’. Me lo guardó y después me lo dio”.
Hasta el sol de hoy sigue ahí adornando el consultorio por el que han desfilado innumerables figuras de nuestro fútbol.





























