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La timidez le ganó la carrera cuando se encendió la cámara. Salim Hanna Hernández hablaba espontáneo, relajado y hasta con desparpajo en la comodidad de un restaurante del norte de la ciudad, hasta que EL HERALDO ‘prendió motores’ y aceleró con la entrevista.

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El piloto barranquillero tenía luz verde del periodista, pero sus palabras se frenaron. Hizo ‘stop’ con el sonrojo. Se notaba un tanto tenso.

Un respiro profundo, un par de consejos de su tía y de nuevo a la pista para el rueda a rueda con esta casa editorial. Ya más seguro y más concentrado, como si estuviera en su monoplaza con el casco puesto, Salim, con su acento barranquillero intacto, habló del proceso que viene recorriendo para llegar a su meta: la Fórmula Uno. Un sueño que viene trabajando y buscando bien despierto.

A sus 16 años de edad, Salim avanza en la ruta hacia ese anhelo que empezó con su precoz pasión por los carros y el firme respaldo de sus padres. El joven exponente del automovilismo colombiano, que se viene formando en la estructura del prestigioso equipo italiano Prema Racing, se alista para afrontar en 2026 la FIA Formula Regional European Championship (FREC), una categoría clave en la escalera hacia la Fórmula 1 y reconocida por su alto nivel técnico y competitivo.

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Hanna llega a este nuevo desafío tras un debut sobresaliente en los monoplazas. En su primera temporada en la Fórmula 4 Italiana, no solo se consagró campeón de novatos, sino que además sumó seis podios en la clasificación general y otro más en el campeonato paralelo E4, acumulando un total de 15 victorias entre los novatos.

Aparte, también compitió con éxito en la Fórmula 4 Británica, donde dominó en el legendario autódromo de Silverstone, con Virtuosi Racing. Un rendimiento que evidenció una adaptación rápida a los autos de fórmula y una madurez poco común para su edad, respaldada por una evolución constante a lo largo del año.

¿Quién es Salim Hanna?

Salim Hanna es un joven de 16 años que está en camino para cumplir sus sueños. Desde los diez años salió de Barranquilla, la ciudad donde había vivido toda su vida, para radicarse en Italia. Es un joven que vive para el automovilismo. Todos los días hago algo relacionado con mi preparación; y si hay un día en el que no entreno porque estoy viajando o cansado, al menos hago una llamada con mi psicólogo. Nunca paro.

¿Cómo te sumergiste en el mundo del automovilismo?

Desde que nací me han gustado los carros, demasiado. Siempre jugaba con carros cuando era pequeño, y a mi papá también le gustan mucho. Él corría en Tocancipá en Caterham por diversión, y un día me llevó a ese circuito para montarme por primera vez en un kart. Desde ahí empezó todo.

¿Te enamoraste de inmediato?

Sí, enseguida.

Jeisson Gutierrez/El HeraldoPoco a poco Salim Hanna se fue soltando y relajando durante la entrevista con EL HERALDO.

Existe una historia muy particular: tu papá te dijo que si hacías cierto tiempo, seguirías en esto…

Sí. Fue a finales de 2017. Ese día no me acompañó a la pista; fui con mis abuelos. Mi papá me llamó y me dijo: ‘Si haces este tiempo, creo que era un minuto cinco, te compro un kart’. Yo estaba en categoría micro. No recuerdo la primera vez que manejé un kart, pero sí recuerdo esa vuelta. Hice el tiempo, lo llamé muy feliz y desde ahí empezó todo. Me compró el kart y comencé a correr mis primeras carreras en Colombia.

¿Todo comenzó en Bogotá?

La pasión nació en Barranquilla, pero el desarrollo fue en Bogotá. En esa época aquí no había karts ni nada de Fórmula Uno. Nunca tuve la oportunidad de entrenar en mi propia ciudad. Siempre tuve que viajar a Bogotá, donde empecé, y luego a Miami.

¿En qué momento decides, junto a tu familia, dedicarte por completo al automovilismo y mudarte a Europa?

Desde que me monté por primera vez en un kart ya estábamos muy seguros de lo que queríamos. Pero la decisión firme fue en 2020. Primero me fui a Estados Unidos por tres o cuatro meses y, a finales de ese mismo año, me mudé definitivamente a Italia.

¿Cómo ha sido tu proceso y por cuáles categorías has pasado?

Empecé en micro cuando tenía siete años y corrí ahí hasta los ocho. Luego pasé a mini, donde competí a los nueve y diez años. Después, ya en Italia, corrí en junior desde los once hasta los trece años. Más adelante hice un año en OK Senior, en 2024, y en 2025 debuté en la Fórmula 4, ya en autos grandes.

Firmaste con Prema, prestigiosa e importante escudería italiana. ¿Qué representa ese paso?

Es un muy buen equipo para empezar, para tener bases sólidas. Tienen telemetría y una estructura muy profesional, incluso con referencias de pilotos que hoy están en Fórmula 1. Es para aprender de todo. Es un equipo disciplinado y muy formador para jóvenes pilotos de Fórmula 4.

CortesíaSalim Hanna en uno de los monoplazas de Prema Racing

Fuiste campeón de novatos en la Fórmula 4 italiana y te destacaste en la Fórmula 4 británica, algo que te demostró a ti y a las personas que te acompañan en el proceso que sí es real tu proyección hacia la Fórmula Uno…

Ser campeón rookie se siente bien y lo agradezco, pero mi meta nunca fue esa. La verdad, te digo la verdad, me da igual (risas). Yo quiero ganar la general, mi meta es ganar la general. Le doy gracias a Dios por ese logro, pero no me conformo. Siempre voy por más. Así gane la general, no me conformo.

Llegar a la Fórmula Uno es muy duro, pero se te nota mucha convicción y seguridad en que puedes lograrlo…

Sí. Desde que nací he tenido la preparación y apoyo de mis papás, confío en lo que soy capaz de hacer y creo mucho en Dios. Es lo más importante, si yo creo y amo a Dios, y si yo hago el trabajo que tengo que hacer, estoy seguro de que lo puedo lograr.

¿Cómo es tu relación con Juan Pablo Montoya?

Muy buena. Tengo una relación cercana con Juan Pablo, con Sebastián (su hijo, que también es piloto de Prema) y con toda su familia. A veces me acompaña a algunas carreras.

¿Cómo lo conociste?

Fue en una carrera en Tocancipá, una de las últimas que corrí en Colombia antes de irme a Estados Unidos. Él estaba en un evento, empezó a hablar con mi papá y desde ahí nació la amistad. Después, en Miami, siempre coincidíamos; me acompañaba a la pista y compartíamos mucho.

También eres muy cercano a Sebastián Montoya…

Sí, somos muy cercanos. Yo me quedaba a dormir en la casa de Juan Pablo, compartía bastante con Sebastián. La amistad viene de hace muchos años.

CortesíaJuan Pablo Montoya y Salim Hanna tras la competencia de F4 Británica en el legendario circuito de Silverstone.

¿Qué es lo más barranquillero que tiene Salim Hanna?

El acento, la comida, me encanta la arepa de huevo, y la gente. Aquí la gente es más cálida. En Europa son más fríos, es normal, pero a mí me gusta mucho la energía de acá. Tiene gente tiene buen carácter.

Te fuiste a los 10 años de Barranquilla…

Sí, me fui a finales de 2020 y desde entonces he vivido en la misma casa en Italia.

¿Qué ha sido lo más difícil de esa transición?

Dejar mis amigos de aquí, la gente, la familia. Eso es lo que más cuesta.

¿Y qué es lo que más extrañas?

El clima. Siempre vengo cuando en Europa es invierno, porque allá hace muchísimo frío y entrenamos en condiciones muy duras. Demasiado frío.

A pesar de vivir tantos años fuera, conserva intacto el acento…

Toda mi familia es muy barranquillera, muy de la Costa, todos somos de acá y mantienen toda esa cultura costeña. Mi papá ha sido clave en eso (risas).

Hay una anécdota muy curiosa con mamones en una pista europea…

Sí. Estábamos en una carrera en Adria (circuito de karts), cuando corría en junior. Mi abuela llevó unos gajos de mamón y como había demasiados, ¡demasiados!, los repartió entre todos mis compañeros de equipo: europeos, rusos y asiáticos comiendo mamón. Fue muy gracioso; un compañero casi se traga uno entero (risas).

Jeisson Gutierrez/El HeraldoSalim Hanna Hernández, piloto barranquillero que sueña y trabaja por competir en la élite del automovilismo mundial.

¿Qué es lo que más te apasiona del automovilismo?

La velocidad, la carga aerodinámica, cómo puedes tomar una curva rápida. Y algo que he descubierto últimamente: el automovilismo me acercó más a Dios. Desde que estoy en fórmula hablo mucho más con Él, antes y durante las carreras. Eso me encanta.

¿Te encomiendas siempre antes de competir?

Siempre. Le pido, le agradezco, todo el tiempo.

¿Cómo ves la posibilidad de que Barranquilla sea sede de un Gran Premio de Fórmula 1?

Sería un sueño. Me motiva aún más para llegar a la Fórmula 1. Imaginarme ganando aquí es algo increíble. Se me paran los pelos del cuerpo, es muy chévere.

¿Te has soñado ese momento?

Sí, muchas veces. Bajándome del carro, celebrando y brincando con el equipo. Eso sería perfecto.

¿Crees que Barranquilla tiene condiciones para albergar un GP de la Fórmula 1?

Totalmente. Hay pistas históricas como Spa (Bélgica), que todos los años están en el calendario, y Spa está rodeadas de pueblos, sin grandes aeropuertos cerca, el más cercano está a una hora y media, y ese aeropuerto no tiene conexiones a todo el mundo, de vaina a Europa. Barranquilla tiene todo. Para nade es menos que muchas pistas. Para mí, Barranquilla está lista.

Ganar en Silverstone fue muy especial para ti…

Muchísimo. Es una pista legendaria, rápida, muy divertida. Gané las dos carreras el fin de semana de Fórmula 1 y eso la hizo aún más especial. Es la pista donde, literalmente, empezó todo en F1. Correr ahí con todos los patrocinios y el decorado de F1, fue muy chévere.

CortesíaSalim Hanna tras imponerse en Silverstone en la Fórmula 4 Británica 2025.

¿Cuál es tu circuito favorito?

Abu Dhabi. Me gusta demasiado. No me aburre y es una pista muy bonita. Tiene sectores muy rápidos. En el tercer sector pasas por el hotel (W Abu Dhabi - Yas Island). Se siente muy fluido, muy chévere, especialmente de noche. No sé por qué, pero me da mucha paz manejar ahí.

¿Y en el que más te ha costado acomodarte?

Paul Ricard, en Francia. Esa es la única pista así. Falta trabajarla.

¿Cuáles son tus objetivos para la temporada 2026?

Ganar el campeonato regional europeo y también el de Emiratos Árabes. Creo en mí, en que lo puedo hacer, más que el año pasado. Este año los carros son nuevos y la experiencia se empieza a nivelar un poco más. Siento que con mi preparación me va a ir muy bien.

¿Qué representa subir a la Fórmula Regional Europea?

Se siente bien porque ya estás un paso más cerca de la Fórmula 1. El carro es más rápido, frena mejor, tiene más agarre. Cada escalón se siente distinto, pero siempre significa avanzar hacia el sueño.

CortesíaSalim Hanna en el auto de Prema Racing en plena competencia.