Un estilo de boxeo rápido, elegante y con bastante movimiento caracterizó al bolivarense Bernardo ‘Benny’ Caraballo Rodríguez, quien se convirtió en uno de los púgiles más queridos e idolatrados del país, aunque nunca logró ser un campeón mundial del deporte de las narices chatas.
Hoy, con 73 años y sentado en una mecedora en el patio de su casa, ubicada en el barrio Torices de Cartagena, donde recibió a EL HERALDO, Caraballo evoca sus épocas en el mundo del pugilismo y cuenta cómo transcurren sus días.
R. Estoy siempre en mi casa, aquí me ponen a hacer cualquier oficio o a ayudar con la comida, así se pasan mis días. Antes hacía más, pero hace unos años me caí en el patio, me golpeé en el cuello y tuve un esguince cervical, así es que ahora uso un cuello ortopédico. A veces salgo de la casa cuando voy al mercado a comprar pescado. Allá me siento un rato a hablar con viejos amigos, entre ellos Rodrigo Valdez.
P ¿De qué vive?
Pregunta: ¿Qué hizo con el dinero que ganó en su carrera como boxeador?
Pregunta: ¿Qué hacía antes de dedicarse al boxeo?
Pregunta: Realizó en total 100 peleas como boxeador profesional, de las cuales ganó 77, perdió 18 y empató 5. ¿A usted cuál de todas esas peleas le gustó más?
Pregunta: ¿Cuál cree usted que fue la pelea que lo llevó a convertirse en un ídolo del boxeo colombiano?
Pregunta: ¿Qué era lo que más gustaba de su forma de boxear?
Pregunta: ¿Con todas esas cualidades por qué no llegó a ser un campeón del mundo?
Pregunta: ¿Ya no tiene nada que ver con el boxeo?
Pregunta: Durante toda la entrevista ha estado mencionando a su esposa Zunilda. ¿Quién fue ella para usted en su época como boxeador y quién es ahora?
Pregunta: ¿Cómo la conoció y cómo la conquistó?
Pregunta: ¿Ella lo enseñó a leer?
Pregunta: ¿Cómo es esa historia que ella lo llevó a una pelea borracho?



























