En estos días se ha generado el debate alrededor de la reforma a la salud, la reforma pensional y la situación difícil en materia de seguridad a nivel nacional, debates que son muy necesarios y oportunos para la democracia en Colombia, ahora bien del debate que se pueda generar en el Congreso o en unos sectores de la sociedad frente a estas reformas, es muy diferente al que se da en las calles, entres las familias o grupos de amigos, el nivel de desinformación frente a las reformas en la opinión pública es generalizada, es increíble escuchar los mitos, las mentiras y las noticias falsas que se dicen, de las cuales muchas vienen de redes sociales, influenciadores o están a la orden del día en cadenas de WhatsApp, es increíble cómo estás fuentes se han convertido en la materia de consulta y argumentación de muchos colombianos, he tenido la oportunidad en los días pasados de estar en diferentes ciudades del país y la constante es la misma, la desinformación y la cadena de WhatsApp.
Por qué la sociedad colombiana está tan desinformada de los proyectos de ley que se tramitan en el congreso, sí hoy toda la información está a un click de distancia, ya no es la época de la máquina de escribir donde para conocer un proyecto de ley había que dirigirse a la biblioteca del Congreso, solo con entrar desde el celular a la página oficial de una entidad está toda la información oficial, hay un exceso de información pero muy poca consulta e investigación por parte de la sociedad.
Son muchas las opiniones pero sin mayor categoría de análisis, fuentes oficiales que respalde dichas opiniones, ahora bien, frente a este panorama de poca investigación podemos ver que el debate político ha llegado a puntos tan bajos que hoy las redes se debaten y critican que la esposa del presidente Petro bailó en su llegada a España, que la ministra estaba en tenis, o que Petro utiliza el balcón para dar discursos, cuando los debates deberían estar en cuál es la capacidad del Estado para asegurar las pensiones a las nuevas generaciones de profesionales, cuál es el modelo de salud que realmente pueda garantizar cobertura y servicio o cómo construimos una reforma a la justicia que permita tener menos impunidad y que sea un instrumento real frente a la inseguridad.
Ahora bien, en medio de este escenario e intentando ver también el vaso medio lleno celebro que los debates por parte de la oposición sean sobre el baile de la primera dama, los tenis de la ministra o el balcón de Petro, y ya no sean sobre que se robaron 70,000 millones del internet de los niños más pobres de Colombia, el asesinato sistemático por parte de miembros de la fuerza pública de 6402 inocentes, o que estuvieran chuzando a la Corte Suprema de Justicia a los periodistas y líderes de la oposición, noticias que fueron la constante en gobiernos pasados.
Ojalá que cada vez los debates fueran más informados en Colombia, que habláramos más de temas técnicos, de construcción de soluciones para mejorar la calidad de vida de los colombianos, más foros y debates informados y menos cadenas de WhatsApp para informarnos. La democracia no solo se limita a salir a depositar un voto cada 4 años, la democracia la construimos entre todos y ojalá de manera informada.








