Argentina sucumbe el 24 de marzo de 1976 ante una dictadura militar que dejaría en la presidencia al general del Ejército, Rafael Videla, desde esta fecha se empezó a escribir uno de los capítulos más oscuros de la historia latinoamericana, la dictadura militar Argentina comenzó sistemáticamente la desaparición forzada, la tortura y el homicidio contra su propio pueblo, a hoy los registros dan más de treinta mil desaparecidos.

La dictadura comienza su caída a partir de un pésimo gobierno que lleva al país a crisis económicas, sociales, y políticas, los desaparecidos y las violaciones a los derechos humanos ejercen una presión nacional e internacional que comienzan a desestabilizar el régimen, pero que tienen su punto de quiebre en la pérdida de la guerra de las Malvinas, hecho que hizo que la presión política y social fueran tan fuerte que los militares salieran del poder.

Antes de su salida los militares crean las famosas leyes de obediencia debida y perdón y olvido para que no pudieran ser investigados ni juzgados por todo lo que hicieron en los años de dictadura. A la llegada de la democracia el Presidente Raúl Alfonsin impulsa las investigaciones contra los militares por las violaciones a los derechos humanos, y desde aquí viene uno de los pulsos más fuertes, la justicia vs los militares responsables de violaciones a los derechos humanos.

En primer lugar como ha sucedido en todo el continente los militares buscaron esconderse en la justicia penal militar para salir impunemente de sus crímenes, la justicia en Argentina impidió que esto sucediera y es la primera vez que una jurisdicción civil juzgó a una dictadura militar. Y aquí es cuando comienza la gran película Argentina 1985, cuando en cabeza del fiscal Julio César Strassera comienza la investigación de todos los crímenes de lesa humanidad de la dictadura militar, la recopilación de los testimonios a lo largo y ancho del país y con estas pruebas se llevan a juicio a los generales y almirantes responsables de este genocidio.

Es una película que cuenta toda la presión que tuvo la justicia para no avanzar en la investigación, como se construyó un discurso negacionista y reduccionista del genocidio, pero como finalmente un fiscal y un grupo de jóvenes abogados le dieron una lección a América latina y al mundo que si se podía en nombre de la ley y la justicia llevar a la cárcel a los militares responsables de los peores crímenes de lesa humanidad.

Al ver esta película es imposible no pensar en Colombia, en los falsos positivos y en el mismo discurso negacionista y después reduccionista de las manzanas podridas, de ver el papel de la Jurisdicción Especial para la Paz, y de la Comisión de la Verdad, luchando por las víctimas y la justicia, de escuchar el mismo discurso negacionista de Videla, Galtieri, o Massera, en voz de políticos de derecha y militares en Colombia.

Les recomiendo mucho esta película y esperemos como será nuestra historia, o nuestra película, con los criminales en la cárcel o como hasta ahora va en que solo unos mandos medios han contado a cuenta gotas la sistematicidad de 6402 víctimas, mientras muchos de los responsables hoy tranquilamente andan por las calles, esperemos que los responsables de ese famoso afiche de quien dio la orden conozcan la justicia y la cárcel.

@nestorrosania