Los barranquilleros y los costeños en general nos hemos sentido orgullosos de personajes de nuestra región que han dejado en alto el nombre de Colombia demostrando que nuestra personalidad y estilo caribe tienen una impronta que nos diferencia del resto del país. No se trata de creer que somos mejores, simplemente que somos diferentes. Shakira, Sofía Vergara, Paulina Vega, Edgard Rentería, el “Pibe” Valderrama, Gabriel García Márquez, hoy Lucho Díaz, y tantos otros que no cabrían en esta columna, son y han sido personajes súper destacados acá y en el exterior. Pero en esta lista, debemos ser honestos, no ha habido un costeño que se destaque de manera superlativa en el campo político. Ser caribe es nacer y mantener su alma costeña.

Hoy Abelardo De la Espriella se ha convertido en todo un fenómeno de masas a lo largo y ancho del país, motivando y entusiasmando a millones tanto en sur como en el norte, en el occidente como en el oriente colombiano, y en el centro también. ¿Y cual ha sido su “fórmula mágica” para lograrlo? Presentarse y comunicarse tal como lo es, como un costeño caribe, de manera abierta, desparpajada, franca, sin posturas ambiguas, para que los colombianos sepamos desde ahora cómo va a gobernar un país que este gobierno deja descuadernado. Y las encuestas serias han demostrado cómo ha subido su popularidad y más importante aún, la intensión de los votantes a favor de su candidatura.

Como costeño y barranquillero reconozco que hoy me siento orgulloso que un coterráneo nuestro haya logrado despertar en toda Colombia y en los colombianos en el exterior un fervor patrio como nunca en el pasado. Resulta fácil deducir que la inmensa mayoría en este país estábamos hastiados de la corrupción en los anteriores gobiernos, que con este de Petro, esta llegó al grado de asquerosa podredumbre, y esta realidad sumada al pánico que un defensor de la guerrilla y de todos sus crímenes, como Cepeda, condene al país a vivir su peor pesadilla, ha hecho reaccionar a millones, y de ahí el masivo respaldo a Abelardo.

Un fracasado, que es petrista por el solo deseo que a todos los colombianos les vaya tan mal o peor que a él, no lo sacaremos nunca de su petrismo. Tampoco a izquierdosos con mente lavada, adoctrinados que aseguran que el comunismo es la panacea. Y Obviamente, menos a quienes anteponen sus intereses a los de la patria y están aprovechando la catarata de millones que Petro está repartiendo o dejando que se roben, que es lo mismo. Con los anteriores, nada que hacer. Esos serán votos para Cepeda.

Con esta columna solo pretendo que costeños caribes visualicen una Colombia “milagro”, con seguridad, salud, empleo, desarrollo, cultura y educación, logrados por un costeño, lo que cambiará para siempre en el país una errada percepción de nosotros, hoy generalizada.

@nicorenowitzky