Ando encarretado con este par de científicos por la creación de sendos libros que se conectan entre sí a unos niveles que implican la evolución. Richard Dawkins es un etólogo británico cuyo campo de investigación es lo relacionado con las ciencias evolutivas, escribió un libro titulado Evolución, el mayor espectáculo sobre la Tierra, que empecé a leer, suspendí y acabo de retomar a partir de la frase inicial del libro del físico Michio Kaku El futuro de la mente: Los dos grandes misterios en toda la naturaleza son la mente y el universo, y plantea que en el futuro podremos usar tecnología para leer la mente, controlar objetos con el pensamiento, cargar recuerdos, mejorar la inteligencia.
Esto parece un tanto incongruente, pero termina coincidiendo en lo relacionado con la evolución del cerebro y me toca el hombro, pues, se relaciona directamente con mi formación como paidopsiquiatra que me permite disfrutar de la evolución del cerebro frente a mis ojos en los niños y adolescentes que atiendo a diario.
Me queda muy difícil aceptar que un niño de 3 años y medio, quien no habla español pero sabe el alfabeto egipcio, otros que pueden hacer cálculos matemáticos complejos, o pueden leer de forma mecánica antes de los 3 años de edad, o preferir programas en lenguas extranjeras, tengan cerebros enfermos. No importa la pataleta, el berrinche, la grosería, el oposicionismo, la torpeza motora, la conducta repetitiva, o la negación a seguir la norma; debajo de esa basura conductual hay un cerebro que no es ni bueno ni malo, sino diferente, y amerita ser comprendido en su complejidad.
Mi consulta es el disfrute del mayor espectáculo sobre el planeta Tierra, en la interacción con esas formas particulares de inteligencias que son producto de la evolución. Maestro Dawkins, gracias por enseñarme a disfrutar de ese espectáculo en la consulta. Maestro Kaku, el futuro ya está aquí y la mente cambió, sin duda, esas mentes no piensan ni sienten igual que nosotros.
Tengo que tirarle un dato a los dos, el cuerpo también cambió. Definitivamente, el tumbao ya no es el mismo, falta el garbo de antaño, ahora parecen estar cansados todo el tiempo o andan a velocidades supersónicas en cualquier escenario.
No parece haber un factor patogénico que produzca estos cambios, ni antes ni después del parto, aparecen en cualquier familia sana sin ningún antecedente que pueda contribuir. Si no es ninguno de esos factores, entonces ¿qué es?
Es un cerebro y un cuerpo nuevos sobre la faz de la Tierra que debemos conocer en profundidad para ofrecer una respuesta como sociedad, no una recomendación de consultorio.
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