A escasos 23 días de las elecciones presidenciales en Colombia la ciudadanía es bombardeada con toda clase de encuestas de intención de voto tanto para la primera como la segunda vuelta.

Las encuestas son herramientas científicas invaluables para la toma de decisiones de campaña. Una encuesta representa la ¨fotografía¨ del momento histórico en que fue tomada la muestra de campo.

Es decir, el resultado de una encuesta no da ganadores. Es claro que la verdadera encuesta está representada en los resultados oficiales de elección. Entonces, los resultados de una encuesta deben ser sometidos a un análisis técnico riguroso, para que no se conviertan en una burda estrategia de campaña, adoptada a veces para manipular incautos.

Una encuesta, sin duda, es útil para la toma de decisiones de campaña y definición del voto ciudadano, cuando:

1.- El encuestador cumple con todas las reglas, principios y métodos de las ciencias: estadística, matemáticas y geografía.

2.- El diseño de la encuesta, su tamaño y margen de error, deben ser calculados técnica y suficientemente, para obtener resultados más aproximados a la realidad.

3. La presentación de sus resultados debe ser consistente con el procesamiento de la muestra.

Acerca de las encuestas presidenciales publicadas en las últimas semanas se puede manifestar que:

1. Han sido realizadas por empresas encuestadoras reconocidas y serias en su trabajo a nivel continental.

2. Muestran la intención de voto a partir de una muestra más o menos representativa de la geografía nacional, con margen de error entre el 3 y 4%.

3. Todas son más o menos coincidentes en que si las elecciones fueran en el momento de aplicación de la encuesta, sobradamente el señor Iván Cepeda Castro sería el próximo presidente de los colombianos, pudiendo inclusive serlo en primera vuelta.

Opino que si bien es cierto las encuestas reflejan la intención del voto hoy día. No es menos cierto, que los próximos días son vitales para cambiar esa intención de voto, para los candidatos: Cepeda, De La Espriella y Valencia.

No hay nada escrito. Es muy probable que, sí Cepeda no gana en primera vuelta, -circunstancia dificilísima pero posible-, la presidencia la definirá en segunda vuelta un ¨voto finish¨ entre Cepeda y el candidato resultado de la unión entre Abelardo De La Espriella y Paloma Valencia, si no unen serán derrotados.

Entre tanto, el debate resulta superfluo, circense, carente de propuestas e histérico.

@orlandocaba