Alex, que hasta discreto había estado, se mamó de la inseguridad que campea en todo el país, y que hasta aquí llegó con asesinatos y extorsión generalizada, pues el delito deteriora la estupenda labor que adelanta, y claro, ripostó. La tal “paz total” funcionó como incentivo para los malandros, que se están tomando todos los territorios. Pero aquí Álex no lo va a permitir, y lo dejó bien claro. La cosa llegó a tal extremo que su reacción le generó serias amenazas contra las que hay que tomar precauciones, pero no las que brinda la ineficiente UNP sino, tal como hizo el Tigre, montar su propio esquema de seguridad, porque no son malandros cualesquiera, sino organizaciones asesinas que se sienten bacano con la abulia del gobierno nacional.
Barranquilla le importa un pito a Petro; lo que le arde es la arrolladora personalidad de su alcalde; la forma de comunicarse con la gente, la capacidad para obtener financiación para las muchas obras que hace, la clase de obras que identifica planea y ejecuta, los estupendos índices de aprobación ciudadana, los proyectos sociales sin inversión que cranea y saca adelante, que con sólo inventiva y gestión tienen éxito. Todo lo que Petro ve y lo que se entera es ácido para su desvariada y limitada mente que sólo tiene abrigo para la envidia y los odios y, claro, nos detesta.
Álex ripostó como la situación se lo merece, recordándole a Petro su papel en la institucionalidad, y haciéndolo quedar como un zapato aunque, ya sabemos, somos obtusos, masoquistas, y aún persisten brotes de petrismo que no afectan la popularidad del alcalde ni su influencia en la ciudad, así que por aquí continuamos siguiéndolo y continuaremos en el propósito de mantener la continuidad del progreso y desarrollo por muchos períodos, el próximo alcalde será “el que diga Álex”, tal como antaño ocurría en el país con “el que diga Uribe”, hasta que por despiste de Duque en mala hora se coló Petro. Pero aquí no habrá “colados”. Sea cual fuere el resultado de la presidenciales, de todas maneras aquí el elegido será el que diga Álex, para que Petro y sus áulicos se urtiquen.
Ganará el “Tigre. Imaginen lo que Álex haría apoyado por el presidente. Y todos los municipios del Caribe despreciados por el centralismo cachaco. Así que costeño que se respete, más aún barranquillero que se respete debe consignar su voto, para desde primera vuelta tener un presidente que sea como nosotros, que hable y piense como nosotros, y que priorice la ejecución de todos nuestros proyectos. ¡Firmes por la patria!
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