La llegada de Andrés Bilbao a Barranquilla no es una visita más. Llega, además, en el momento preciso. Hay hoy una conversación que será decisiva para el futuro de las empresas: quiénes entienden que no se trata de preguntarse si la inteligencia artificial (IA) transformará la economía y los negocios- eso ya está ocurriendo- sino quién se está moviendo más rápido para aprovecharla. Y ahí Barranquilla tiene datos importantes que dar.
De acuerdo con la encuesta más reciente, los empresarios afiliados a la Cámara de Comercio de Barranquilla (CCB) lideran, entre las cinco cámaras más grandes del país, la intención de implementar tecnologías de inteligencia artificial durante 2026. El 57% respondió que piensa hacerlo. Ese dato no habla únicamente de innovación. Habla de mentalidad empresarial. Porque la IA es, cada vez más, una herramienta para hacer mejor lo básico: atender clientes, ordenar procesos, mejorar tiempos, reducir errores, aumentar productividad y liberar capacidades para competir en serio.
Por eso la visita de Andrés Bilbao conecta tan bien con este momento empresarial local. Su trayectoria representa una idea poderosa: desde América Latina también se puede construir empresa de escala, con ambición, con tecnología y con visión. Asimismo, abre una conversación necesaria: cómo escalar, cómo adaptarse y cómo competir en un entorno cada vez más digital.
Lo mejor es que esa conversación no arranca de cero en Barranquilla. Desde la CCB hemos venido empujando una agenda concreta para acercar la inteligencia artificial al tejido productivo. Ya se han entregado más de 12.000 servicios de IA, impactando de manera directa a 5.567 empresas del Atlántico, y se han abierto espacios especializados, como los eventos BIZ, que han ayudado a llevar esta discusión del escenario teórico al terreno práctico de la empresa.
Este cambio de mentalidad local se traduce en que una de cada cuatro empresas ya ha adoptado prácticas relacionadas con IA y siete de cada diez han decidido seguir invirtiendo en estas soluciones. Esto muestra un empresariado que no solo está explorando, sino aprendiendo, probando y ajustando.
Claro, no todas las empresas avanzan al mismo ritmo. Muchas enfrentan barreras de conocimiento, tiempo, capacidades o recursos. Pero, lo importante no es que todo esté resuelto sino que la dirección esté clara y que el movimiento ya haya arrancado.
Eso es lo que hace relevante esta visita. No se trata solo de escuchar a un exitoso empresario tecnológico latinoamericano, sino de recordar que, más que adoptar tecnología, la cuestión es convertirla en una ventaja competitiva para la región. De consolidar un ecosistema que implemente la inteligencia artificial en la operación diaria de las empresas, que conecte capacidades y que acelere la transformación productiva.
La apuesta, ambiciosa pero posible, es consolidar a Barranquilla como la capital de la inteligencia artificial aplicada a los negocios en Colombia. Porque en esta nueva economía, la diferencia no la va a marcar quién tenga acceso a la tecnología, sino quién tenga la capacidad de adoptarla más rápido. Los empresarios barranquilleros ya empezaron a moverse.
*Presidente Ejecutivo Cámara de Comercio de Barranquilla








