Iván Cepeda es un mal candidato, y su partido lo sabe. Pese a que cuenta con el apoyo de Petro, burocracia, mucho dinero, poder, y todo lo que implica el favor gubernamental, le toca cargar el pesado fardo del pésimo gobierno de su promotor. Además, Cepeda no es carismático, ni un líder, ni siquiera charlatán como Petro. Pero es el más ideologizado, el más convencido de la necesidad de construir otro tipo de país, se crió y educó en medio del resentimiento y hasta odio de la guerrilla, es el propio guerrillero armado, no con fusil, sino con ideas bien arraigadas. O sea, es mucho más peligroso que Petro.
Empero, pese a que algunas encuestas lo ubican con mayor favorabilidad que Abelardo, ya sabemos lo susceptibles de manipulación que son las encuestas, no han dado siquiera para alejarlo del guerrillero, para no quedar tan mal lo ponen ahí cerquita, aunque de segundo. Y en el Caribe buscan alejarlo aún más, porque saben que somos así, antropofagia corrida. Petro nos trató pésimo, nos negó todo, nos frustró vainas importantes, nos zafó con premeditación y alevosía. Se creyó entonces que por aquí sería castigado electoralmente. Pero no. Aquí ganó. O sea que el fenómeno no es sólo de antropofagia, sino mezclada con masoquismo. Algún mamador de gallo entre chanza y chanza afirmaba que la única manera que el Pacto Histórico perdiera aquí, era postulando al barranquillero Agmeth Scaff.
Pese al canibalismo masoquista, todos andamos encarretados con Abelardo. Se afirma que costeño que se respete debe votar por el tigre: Es como nosotros, habla como nosotros, frentea como nosotros, y no le cabe ni un milímetro de hipocresía. Además, su inteligencia, capacidad de réplica, verbo y fondo poco comunes no dejan espacio a ninguna duda. Aquellos que le percibían sombras en su conocimiento de lo público, quedaron sin argumentos frente a su escogencia del Vicepresidente, que no fue por votos ni por intereses políticos, sino por ser sin duda ninguna el indicado para acompañarlo y hasta para sucederlo.
Hoy hay madurez política, como lo demostraron las reuniones en Cali, Bogotá y otras ciudades del interior del país. Hoy, además, son muchos los de otros partidos que manifiestan su adhesión a las tesis del Tigre porque su discurso cayó bien al electorado. Propone un país milagro, sin los vicios del pasado. Los petristas se sienten tan perdidos, que pretenden inflar a Paloma, igual que a aquél ingeniero. No. Que no inventen. Que renuncie y se adhiera. Es que Abelardo viene con todo, a ganar en primera vuelta.
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