La culpa es de la vaca es un libro de reflexión y auto ayuda, cuyo mensaje critica la tendencia humana a lavarse las manos y culpar a otros por los propios errores, en lugar de asumir su propia responsabilidad. El propio Presidente de la República Gustavo Petro se apresuró a culpar a la Hidroeléctrica de Urrá del desbordamiento de río Sinú y de las inundaciones que este ha causado, provocando una tragedia humanitaria de enormes proporciones. Y como en todo sacrifico tiene que haber un chivo expiatorio esta vez fue el defenestrado Presidente de Urrá Juan Acevedo a quien el Presidente Petro inculpó y le pidió dar un paso al costado, al sentenciar, sin fórmula de juicio, “el Gerente debe renunciar de inmediato y asumir sus responsabilidades penales”.
El hecho cierto es que, según los registros de la Central hidroeléctrica, Urrá enfrentó 58 horas consecutivas con aportes de agua superiores a los 2.200 metros cúbicos por segundo. Hecho este sin antecedentes en los 26 años de su operación. “De no haberse retenido ese volumen, el río Sinú habría arrasado con todo a su paso”, sostuvo el Acevedo. Según él, cuando inició la emergencia, el embalse estaba a 129,6 metros sobre el nivel del mar, es decir, 90 centímetros por debajo de la cuota máxima permitida de 130,5 metros.
No obstante, la lectura del Presidente Petro es bien diferente, el asume que “todo vertimiento de Urrá sobre los campesinos es la continuación de un crimen ambiental”. Y afirmó, sin prueba alguna, que “dejaron llenar los embalses de Hidroituango y Urrá, por simple codicia”, juicio este temerario y ligero supuestamente para “para provocar la escasez de gas...una estrategia electoral contra la vida directa de los pueblos”. Es absurdo afirmar, como lo hace el Presidente Petro que se “bote agua para usar gas caro”, pues Urrá no opera con gas ni determina la entrada o despacho de las térmicas, función esta que corresponde al Centro nacional de operaciones (CNO) de XM, de acuerdo con el precio ofertado.
Y terminó preguntándose “con quién se reparten las ganancias”. Y para rematar afirmó sin pestañear que “la represa de Urrá nunca debió construirse”. Bien dijo Joseph Goebbels, el flamante Ministro de propaganda de Hitler, cuando no puedas convencer confunde y eso es lo que ha pretendido hacer el Presidente Petro con sus aseveraciones, plagadas de falacias e inconsistencias.
El propio Director de la UNGRD Carlos Carrillo, expresó después de practicar su visita al embalse que “la emergencia por lluvias en el país ha sido una situación atípica, con precipitaciones muy altas...la represa está bajo control y la generación de electricidad incluso se detuvo para manejar los niveles”.
Está probado que las hidroeléctricas nunca dejaron de operar para “guardar agua” alentados por la “codicia”, durante enero y lo corrido de febrero más del 80% de la demanda de energía se ha cubierto a partir de fuentes hídricas. Ello se refleja, además, en el comportamiento de los precios en bolsa, que comenzaron este año, según XM, en niveles de $212.97 el KWH, bajando en febrero hasta los $100!
Concluyo diciendo que la vulnerabilidad de la cual adolece Colombia se ha visto exacerbada por el déficit de una institucionalidad robusta y articuladora, carente de capacidades y diezmada por el clientelismo y la corrupción.
@amylkaracosta







