Uno de los problemas más críticos del mundo lo constituye el manejo de la salud. La riqueza de algunos países que no alcanzan a cubrir la salud de sus habitantes se ve muy muy insignificante cuando muchos de ellos no son atendidos. Marcándose una gran diferencia entre las poblaciones con bajos recursos y servicios sanitarios mínimos o inexistentes. Si a esto le agregamos los déficits nutricionales, culturales, con creencias en falsos medicamentos, imposibilidad de la llegada de servicios de atención en salud, donde no alcanzan a ser atendidos al menos por personal con mínima preparación. En medio de grandes cambios ambientales, viviendas construidas en zonas de riesgo, con materiales de baja resistencia y protección, casas de madera, en medio de las aguas contaminadas, y muchas veces ausencia de servicios públicos mínimos, agua potable, energía, y otros.
En Colombia, y en otros países, en donde la violencia permanece los sistemas de atención con personal sanitario insuficiente, estructuras de atención que trabajan la mayor parte del tiempo en actividades mediáticas, incompletas, sin recursos suficientes, los que, además, en una corrupción que parece ser incontrolable. Según el l informe de la Contraloría General de 2025 sobre las EPS en Colombia, especialmente la Nueva EPS, muestra graves problemas financieros con deudas de más de $15 billones, falta de contratos claros, manejo irregular de recursos, creciente número de quejas y tutelas, y riesgo de insolvencia con alteración estructural grave del sistema de salud. La situación no cambia y las medidas son insuficientes, a pesar de los grandes recursos que se invierten.
La salud mantiene logísticas que parecen ser manejadas a dedo, sin elementos científicos, ni la discusión de muchos problemas urgentes, fenómenos críticos como la mortalidad materna, mortalidad infantil, desnutrición, deshidratación, abandono de personas de la tercera edad, desconocimiento de enfermedades desatendidas e incumplimiento de medidas de prevención, vacunación, protección de género, feminicidios, violencia sexual y otros.
La visión de la salud es apocalíptica, con la presencia de factores mencionados que, subsisten y que, a pesar de los esfuerzos, no da muestra de que al menos participemos en lo que nos daría en medio de las dificultades, una satisfacción mayor y el orgullo de haber gastado todos nuestros esfuerzos para lograr un cambio que no se visiona en el momento.
Se necesita liderazgo, disciplina, orden y justicia en la aplicación de las actividades sanitarias, al lado de una voluntad inquebrantable de ayudar a quienes más nos necesitan. Los adelantos científicos deben servir a todo aquel que los requiera, la tecnología nos ayuda a vencer las distancias y enormes dificultades para atender a una gran cantidad de personas que incluyen, desplazados, refugiados, migrantes, y que requieren de nuestra solidaridad, para que al fin la salud les llegue en la forma más oportuna y adecuada.
Que el próximo año nos traiga los cambios que necesitamos para superar los graves problemas actuales.


