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El Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR) instó este viernes al Estado colombiano a crear una alternativa humanitaria para atender a las 2.144 personas, en su mayoría civiles, que han desaparecido después de la firma del acuerdo de paz de 2016 con la guerrilla de las FARC.

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Entre el 1 de diciembre de 2016 y el 31 de julio de 2025, el CICR documentó que sólo 764 de esos casos han tenido respuesta: 574 personas fueron halladas con vida y se reencontraron con sus familias, y 190 fallecieron y sus cuerpos fueron recuperados e identificados.

Sin embargo, 1.380 casos permanecen sin esclarecer, lo que mantiene a sus familias en la incertidumbre, indicó el CICR en un comunicado con motivo del Día Internacional de las Víctimas de Desapariciones Forzadas que se celebra este sábado 30 de agosto.

“En este día (...) acompañamos a las familias que llevan años, incluso décadas, esperando noticias de sus seres queridos, y también a aquellas que hoy enfrentan desapariciones recientes. Todas ellas nos recuerdan que cada búsqueda es urgente y que no podemos dejar de estar a su lado”, señaló el coordinador adjunto de Protección del CICR en Colombia, Cleber Kemper.

El organismo humanitario advirtió que las desapariciones posteriores a 2016 a día de hoy no cuentan con un mecanismo estatal de búsqueda, pues el mandato de la Unidad de Búsqueda de Personas Dadas por Desaparecidas (UBPD) se limita a los hechos ocurridos antes de esa fecha.

Por ello, llamó a ajustar los mecanismos existentes para que también cubran los casos recientes y se garantice el derecho de las familias a saber qué ocurrió con sus seres queridos.

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El CICR alertó además sobre el rezago en la identificación de cuerpos en el país, pues miles de personas que murieron en distintas situaciones de violencia no han sido identificadas y permanecen bajo custodia de Medicina Legal.

“No saber qué pasó con un ser querido es una herida abierta. Esa incertidumbre prolongada es un dolor que no termina”, agregó Kemper.

El CICR recordó que, de acuerdo con el derecho internacional humanitario (DIH), todas las partes en los conflictos armados están obligadas a prevenir las desapariciones, garantizar el contacto de las personas privadas de la libertad con sus familias y asegurar la adecuada gestión, identificación y entrega digna de los fallecidos.