El incremento en las tarifas de energía en la Costa Caribe es un tema que pica y se extiende. Esta vez, la comunidad eclesiástica de Barranquilla –a través de un comunicado– expresó su preocupación por los altos costos que deben asumir millones de hogares por este servicio público domiciliario.
En ese sentido, manifestaron su apoyo y solidaridad para con las autoridades locales y organizaciones civiles que han adelantado acciones en la búsqueda de un cobro 'justo' de energía.
{"titulo":"Los esfuerzos del Caribe por reducir las tarifas de energía","enlace":"https://www.elheraldo.co/atlantico/tarifas-de-energia-esfuerzos-del-caribe-por-reducir-los-costos-937577"}
'Como Pastores de la Iglesia Católica que peregrina en estas jurisdicciones eclesiásticas (región Caribe) nos solidarizamos y acompañamos al pueblo de Dios en sus justos y legítimos reclamos, en orden a alcanzar una mejor calidad de vida', se lee en la misiva.
Por otra parte, hicieron un llamado al Gobierno nacional, en cabeza del presidente Gustavo Petro, para que con sus 'oficios' trate de darle solución a esta problemática.
'Pedimos a las autoridades territoriales, como también a los senadores y representantes de la región Caribe, que sean portavoces del pueblo que los eligió y aúnen esfuerzos para lograr satisfacer, ante las entidades competentes, los justos reclamos de los ciudadanos'.
{"titulo":"Las acciones del Gobierno para intervenir la CREG","enlace":"https://www.elheraldo.co/barranquilla/tarifas-de-energia-petro-podria-derogar-resoluciones-de-la-creg-937587"}
Adicionalmente, la comunidad católica sugirió a las empresas generadoras de energía y demás compañías en la cadena del sector energético revisar sus márgenes de ganancias a fin de 'mitigar el drama y las afugias por las que atraviesan los usuarios de este servicio'.
La autoridad religiosa precisó la importancia de establecer diálogos y buscar una solución consensuada al tema, que 'no solo modere el impacto sobre el ingreso y la capacidad de pago del usuario sino también que no ponga en riesgo la estabilidad financiera de los distintos agentes de la cadena'.
El comunicado fue firmado por el monseñor Pablo Emiro Salas, arzobispo de Barranquilla; monseñor Francisco Antonio Ceballos, obispo de Riohacha; monseñor Óscar José Vélez, obispo de Valledupar; monseñor José Mario Bacci, obispo de Santa Marta y monseñor Luis Gabriel Ramírez, administrador apostólico de la Diócesis de El Banco.
Impacto en las iglesias
El párroco de la Iglesia Torcoroma, Dimas Acuña Jiménez, manifestó que las altas tarifas también han tenido un impacto fuerte en el templo. Precisó que la parroquia pasó de pagar, de manera 'abrupta', $8 millones a $15 millones por este servicio.
'Esta situación nos afectó porque ya veníamos manejando un presupuesto. Hemos hablado con la empresa de energía y hemos emitido comunicados, estamos viviendo las consecuencias de estas tarifas tan altas que no sé a dónde iremos a llegar con el tiempo'.
Dijo que también los feligreses han manifestado sus preocupaciones frente al tema y que no ven cómo se irá a resolver este incremento.
'A raíz de todos los aumentos que pasaron de manera inadvertida, que se sale del presupuesto, se tuvo que hablar con la empresa de energía para que nos dieran unos plazos porque no se podía pagar de inmediato esa cantidad de dinero'.
Indicó que es el momento de que se haga algo y se entre a la reflexión para saber qué es lo que está pasando.
A su turno, Álvaro García Zapata, párroco de la Catedral Metropolitana María Reina, se sumó a las preocupaciones actuales por el tema tarifario.
Sostuvo que es gracias a los fieles que el templo logra pagar la factura de este servicio cada mes, sin embargo, estas mismas personas –según dijo–se encuentran en apuros para responder por sus propios compromisos.
'Si los fieles no tienen cómo cancelar sus propias facturas no van a tener con qué sostener el culto (…) la gente se ve ahogada. Imagínense un hogar donde hay niños y no pueden prender el abanico ni la nevera porque inmediatamente si pagan el servicio de luz no les va a alcanzar para el del gas, el agua ni mucho menos para las otras responsabilidades de alimentación', señaló.
El sacerdote consideró como 'terrorífico' la llegada de las facturas debido a las cifras 'exorbitantes' que allí consignan las empresas de energía.
'Esperar una factura de energía es como esperar una boleta de captura o una demanda. Da miedo abrir el sobre porque uno no con lo que se va a encontrar'.
Por lo anterior, realizó un llamado a las autoridades responsables en el tema para que logren resolver la problemática.
'Esto es un sentir de iglesia donde se hace un llamado y es una protesta pacífica para ser solidarios. Cuando hay disposición y amor hacia el pueblo es posible mejorar el servicio y que todos caminemos en paz'.


