Esta acometida sin precedentes llevó al crimen organizado a responder como siempre lo ha hecho cuando se siente acorralado y desesperado: ponerle precio a la vida de los policías de la patria y atentar contra la población civil. La cuota de sacrificio ha sido muy alta y dolorosa.
Entre los capturados hay cuatro mujeres indígenas, a quienes les encontraron droga en su poder.
Según las primeras investigaciones, estas personas iban a ser ejecutadas por quienes los habían secuestrado, ya que los captores los identificaban como miembros de una “banda contraria”.
Las autoridades en Montería trabajan por contrarrestar el accionar de bandas delincuenciales y grupos de crimen organizado en la zona urbana y rural.
Colombia, Ecuador, Perú y Bolivia estarán representados en el grupo instalado por el mandato del Consejo Andino para enfrentar al crimen organizado trasnacional tras la ola de violencia en Ecuador.