En una reciente investigación llevada a cabo por científicos de la Universidad de Western Sydney en Australia, se sugiere que el simple acto de hurgarse la nariz podría tener consecuencias más allá de lo estético, relacionándose con un mayor riesgo de desarrollar demencia, especialmente el Alzheimer.
{"titulo":"Estos son los efectos del divorcio en la salud mental, según un estudio","enlace":"https://www.elheraldo.co/salud/estudio-revela-que-una-ruptura-sentimental-puede-ser-peor-en-las-mujeres-una-mayor-edad"}
Aunque la rinotillexomanía, término técnico para referirse a la acción de rascarse la nariz, no sea una práctica diaria para la mayoría, el estudio destaca que este gesto ocasional podría ser un factor de riesgo para desencadenar la demencia. La teoría se basa en la posible conexión entre la manipulación nasal y la entrada de bacterias al sistema nervioso central.
Las manos, en contacto constante con millones de bacterias y patógenos, podrían introducir microorganismos directamente al sistema nervioso a través de la cavidad nasal, según sugiere el estudio. Este proceso, a su vez, podría contribuir al desarrollo o aceleración de la neuroinflamación, considerada la principal causa de enfermedades neurodegenerativas como el Alzheimer.
{"titulo":"Clínica Iberoamérica entregó a su majestad Melissa las llaves de la salud","enlace":"https://www.elheraldo.co/salud/clinica-iberoamerica-entrego-su-majestad-melissa-las-llaves-de-la-salud-1069267"}
El equipo de investigadores advierte sobre la posible ruptura de la barrera defensiva del microbioma nasal, esencial para prevenir la entrada de patógenos al cerebro. Entre estos patógenos asociados se encuentran virus del herpes simple tipo 1, bacterias como Chlamydia pneumoniae, espiroquetas, treponemas y hongos como la Candida albicans.
Aunque la teoría está en fase de investigación y análisis, los académicos buscan confirmar con mayor evidencia la hipótesis. En caso de confirmarse, esto podría llevar a medidas preventivas para reducir los factores de riesgo relacionados con la demencia por causa del Alzheimer.
La mejora de la higiene de las manos se plantea como un paso de prevención sencillo y efectivo, similar a las lecciones aprendidas durante la epidemia de covid-19.


