Paloma Valencia habló con tono firme y sin rodeos. La senadora del Partido Centro Democrático, que llega fortalecida a la Gran Consulta del próximo 8 de marzo, se mostró convencida de que el país enfrenta una encrucijada histórica: o profundiza el rumbo del Gobierno del presidente Gustavo Petro, o apuesta por un viraje que, según ella, devuelva la seguridad, la confianza inversionista y la estabilidad institucional.
Leer también: La Ley del Montes | ¡Llegó el 8 de marzo…!
Entre llamados a la unidad de la centro-derecha, advertencias sobre lo que considera un riesgo “neocomunista” y promesas de una presidencia “de tenis”, cercana a las regiones, Valencia Laserna defendió su aspiración con una mezcla de disciplina política y tono combativo.
En esta entrevista, expone su visión de país, sus líneas rojas frente al petrismo y su estrategia para consolidarse como alternativa presidencial.
Las consultas del 8 de marzo están cerca. Las encuestas la muestran como favorita. ¿Se siente fuerte?
Yo lo que me siento es con ganas de trabajar por Colombia. Ante encuestas buenas, malas o regulares, la respuesta siempre tiene que ser la misma: trabajar, trabajar y trabajar. Hoy tenemos que convencer a los colombianos de que hay un propósito superior.
La consulta tiene algo muy bonito: no importa que uno no piense igual, somos capaces de entender que Colombia necesita caminar junta para construir un sueño de país más grande.
Muchos analistas ven en la Gran Consulta la gran oportunidad para enfrentar al Gobierno. ¿Cómo lo analiza?
Estoy totalmente de acuerdo. Esto no es una batalla entre izquierda y derecha. Esto es una batalla entre quienes creemos que Colombia puede más y necesita respetar la libertad económica, necesita política social, pero sostenible, necesita disciplina fiscal y, por otro lado, un gobierno que odia la iniciativa privada, que odia al sector privado, que desprecia la capacidad de generar riqueza, que quiere que todo lo haga el Estado, que le molestan los límites democráticos, que no le gusta la Constitución y que con la paz total le ha entregado el territorio a los violentos.
Son dos propuestas muy distintas. Aquí hay una visión esperanzadora de Colombia y la capacidad de poner los egos a un lado para trabajar juntos.
¿Cómo ve la fragmentación de la izquierda y los enfrentamientos internos?
Más allá de si están unidos o separados, el peligro es que se quede un modelo que no es de izquierda sino un neocomunismo más parecido al que destruyó Venezuela.
Imagínese un segundo gobierno con mayorías en la Corte Constitucional, en el Banco de la República, que termine de purgar la Fuerza Pública y alinear fiscales. Ese es un gobierno que no va a respetar límites constitucionales.
Ha sido permisivo con el narcotráfico, ha expandido grupos ilegales, ha destrozado el sistema de salud, ha acabado la soberanía energética y tiene una deuda 50% mayor a la que recibió. Han salido 1,5 millones de colombianos. Nosotros queremos que los colombianos se puedan quedar y se quieran quedar.
Usted insiste en que Colombia no aguanta cuatro años más de este modelo. ¿Por qué?
Porque esto es un modelo estatista que quiere que el Estado haga todo y destruye libertades individuales. Cuando usted castiga a los empresarios con altos impuestos y luego promete subir salarios, la gente no ve que eso termina en despidos.
Nosotros proponemos bajar impuestos, quitar trámites, generar inversión privada y extranjera. Eso crea empleo y permite financiar política social profunda: subsidio a adultos mayores sin tocar el ahorro pensional, apoyo a madres cabeza de hogar, formación tecnológica para los “ninis” y un banco de oportunidades para la población informal.
El expresidente Álvaro Uribe ha dicho que ustedes deben ser mejores que su generación. ¿En qué puede mejorar usted?
Uno siempre puede mejorar. Puede trabajar más, escuchar más, entender más a quienes no piensan como uno. A mí me intriga el pensamiento de quienes votan por Petro. Me gusta escucharlos. Yo quiero ser presidenta de todos, no solo de quienes voten por mí.
Es muy fácil crear enemigos para ganar elecciones. Los problemas no tienen culpables, tienen soluciones. En Colombia vamos todos en el mismo barco.
¿Sus declaraciones sobre votar por cualquiera que enfrente al petrismo son guiños a alguien en particular?
No consisten en nada distinto a una convicción: no podemos aguantar un segundo gobierno de tinte neocomunista. Si yo no llego a segunda vuelta, votaré por cualquiera que no sea el heredero de Petro. Yo no votaría por Roy Barreras. Me parece heredero de Petro y además uno debe saber quién es la persona por la que vota, qué representa.
¿Cómo está hoy el Partido Centro Democrático tras momentos difíciles internos con la senadora María Fernanda Cabal?
Fue un proceso muy difícil, mediado por el asesinato de Miguel, que ha sido el momento más duro de mi vida política. Pero siento que el partido se ha ido unificando y que va a ser la primera fuerza política del país. Veo uribismo saliendo de debajo de las piedras. Lo importante es Colombia y el proyecto.
¿Cómo están los puentes con el presidente Petro?
El presidente invita para la foto, pero no escucha. En salud se le dijo lo que iba a pasar. Prometió que el Estado lo haría mejor y ha sido lo contrario: tutelas 80% más altas, quejas 70% más, falta de medicamentos, hospitales sin pago. Un gobernante debe tener orejas grandes para escuchar. Uno no se las sabe todas.
Si el 8 de agosto usted estuviera en la Casa de Nariño, ¿qué haría primero?
Sería una presidenta de tenis. Recorrería el país, estaría en los territorios resolviendo problemas. No tengo varita mágica, pero tengo disciplina, trabajo, entusiasmo y amor por Colombia.
¿Cómo reconstruir la relación con regiones que no han sentido respaldo del Gobierno del presidente Petro?
Yo soy caucana. Allá el 70% votó por Petro y no han recibido sino violencia y olvido. El abandono es general. Yo haré lo contrario: respeto a autoridades locales sin importar su color político.
Recibiremos un país quebrado, pero bajando impuestos, atrayendo inversión y recuperando seguridad podremos generar crecimiento y recursos para inversión social.
¿La izquierda tiene cabida en su gobierno?
Las democracias necesitan oposición. Espero una oposición con ideas, no con violencia ni bloqueos. No pretendo cooptar la izquierda, pero sí que respete la democracia.
Al mismo tiempo, vamos a recuperar la seguridad: recoger la droga en las calles y hacer redadas contra extorsionistas para que desde el primer momento se sienta el cambio.
En medio de la violencia política reciente, ¿cómo vive su familia esta aspiración presidencial?
Es difícil. Tengo una niña de 9 años y le asusta. Desde el asesinato de Miguel se siente nerviosa. Pero también entiende que tenemos el deber de no dejar que los violentos escojan el futuro. Colombia merece más.

Perfil de la candidata
Paloma Valencia Laserna nació en Popayán. Estudió derecho y filosofía en la Universidad de Los Andes; realizó la especialización en economía en la misma universidad, y estudió la maestría en escritura creativa en la Universidad de Nueva York.
Ha sido electa como senadora de la República de Colombia pr el Partido Centro Democrático para los periodos legislativos 2014 – 2018, 2018 – 2022 y 2022-2026, y ha sido precandidata presidencial desde 2018.
“Ha sido una de las senadoras destacadas y voceras en distintos escenarios del partido Centro Democrático. Fue una líder muy visible del movimiento de resistencia civil que promovió el voto por el No en el plebiscito, con el que la ciudadanía derrotó el acuerdo FARC-Santos”, se lee en el perfil publicado en la página web de la colectividad uribista.
“Se ha caracterizado por ser una defensora vehemente de los héroes de la patria, y de los derechos de los niños, niñas y adolescentes víctimas de violencia sexual durante el conflicto armado. Ha sido consistente en defender el sector agropecuario, especialmente el sector panelero y cafetero”, agrega la biografía de su grupo político.
Actualmente es miembro de la Comisión Primera -de asuntos constitucionales-, y ha sido miembro de la Comisión de Derechos Humanos, la Comisión de Paz y presidenta de la Comisión de Instrucción del Senado de la República.
Por vía paterna es nieta de Guillermo León Valencia, presidente de Colombia entre los años 1962 y 1966 y bisnieta del ex candidato presidencial de 1930, por el Partido Conservador, y poeta, Guillermo Valencia y, por vía materna, es nieta de Mario Laserna Pinzón, fundador de la Universidad de los Andes.
















