
Las víctimas, además de constituir el último punto de la agenda de la mesa de paz, son, por supuesto, el tema no solo más sensible del conflicto armado sino también el que más deudas reclama tanto al Gobierno como a las Farc.
Por una parte, el Ejecutivo de Juan Manuel Santos, aunque artífice de una aplaudida Ley de Víctimas, también ausente y ambiguo frente a episodios tan claves para la reconciliación como el acto de perdón el pasado mes de mayo a la comunidad de Apartadó, víctima de actores armados tanto ilegales como legales.
Y, de otro lado, las Farc, quienes al mismo tiempo que fungen como abanderados de la causa de los despojados de tierras, tienen salidas tan desafortunadas como la del sucreño Seusis Pausivas Hernández, ‘Jesús Santrich’, en la instalación de la mesa de paz en Oslo, cuando negó la existencia de víctimas de esa guerrilla, porque son 'luchadores revolucionarios que no hemos cometido crímenes contra el pueblo, sino que hemos ejercido el derecho universal a la rebelión'.
Por lo pronto, lo que señalan las partes en el acuerdo general para la terminación del conflicto, respecto al tema de las víctimas, subdividido en los dos incisos 'derechos humanos de las víctimas' y 'verdad', es que 'resarcir a las víctimas está en el centro del acuerdo Gobierno Nacional-Farc'.
A su vez, un grupo de unas 300 víctimas de las Farc, convocadas por País Libre (fundada por el precandidato presidencial de derecha Francisco Santos), Asociación Los que Faltan (familiares de secuestrados y desaparecidos), Las Madres de la Candelaria (familiares de asesinados, desplazados, desaparecidos y secuestrados) y el programa radial Las Voces del Secuestro, se dieron cita por primera vez en la capital en octubre pasado, tres días después de la instalación de la mesa de diálogos, para hacer sus denuncias ante fiscales y enviar esos casos a La Habana, así como criticar a las Farc, quienes en ese momento también habían asegurado no tener secuestrados.
El presidente Santos, también, se pronunció el pasado fin de semana sobre las víctimas, al advertirles a las Farc, en el marco de una marcha de miles de afectados por la violencia en el sufrido municipio de El Carmen de Bolívar, que 'la guerrilla tiene que reconocer a las víctimas como núcleo en esta negociación'.
Las Farc, luego, han tocado el tema de las víctimas con mayor sensatez, por ejemplo, en un comunicado del pasado noviembre, donde aclaran que 'los derechos de las víctimas deben ser prioritarios en una mesa de diálogo' e incluso contemplan 'la posibilidad de que otros actores de la confrontación política y social puedan confluir al proceso en un momento determinado, y claro es también que un trascendental asunto como es el de víctimas, no puede dejar de lado la literalidad misma del compromiso suscrito'.
También la guerrilla, durante la octava ronda de negociaciones, se refirió a la reparación de las víctimas, en respuesta a una carta de apoyo al proceso enviada por 62 congresistas de EU, al señalar que 'casos de secuestro, desaparición forzada, el reclutamiento, el uso de explosivos de todo tipo, entre otros, son asuntos que deben ser abordados y solucionados con sindéresis (...). Así, una comisión de la verdad, independiente y sensata, debe ser la que esclarezca la responsabilidad histórica de la violencia'.
El más reciente pronunciamiento de las víctimas, por otro lado, se dio el viernes pasado, en Quibdó, en las Mesas Regionales de Paz, donde no solo pidieron a las Farc 'verdad y reparación', sino también a ambas partes 'un lugar en la mesa de paz', y, especialmente, al Gobierno y toda Colombia 'que no nos olviden'.
Mensajes para las Farc
El jurista Rodrigo Uprimny, en ‘El Espectador’, escribió que 'una guerra justa no solo debe tener un origen justo sino emplear medios bélicos justos (...), pero las Farc han irrespetado gravemente el DIH (...) y deben responder por las víctimas de sus crímenes de guerra'.
El exjuex español Baltasar Garzón dice que hay que hacer entender a las Farc que 'no hay otro marco legal diferente al que establece la comunidad internacional, que protege a las víctimas'. Y Antonio García escribe en ‘Arco Iris’ que 'no puede pretender un actor ilegal que su actividad en el conflicto, por ser fundada en su particular ‘altruismo’, es tan noble que ni siquiera produce víctimas'.
Infografía sobre las víctimas del conflicto
Por Tomás Betín del Río
BOGOTÁ.




















