
A Carlos Slim Helú, el hombre más rico del mundo, ninguno de sus empleados en Colombia le dice doctor. Todos lo llaman ingeniero y aunque muchos parecieran estar haciéndole cada cinco minutos una reverencia digna de su majestad el Rey, Slim Helú da la impresión de ser más sencillo que sus trabajadores.
Sonríe, los saluda de mano y hasta los abraza para tomarse fotos con ellos. Parece recién salido de una barbería del siglo pasado. Su barbilla luce repicada, pareja y de un blanco que va tirando a cenizo. Viste de pantalón azul oscuro casi negro, camisa rosa manga larga (está marcada con las iniciales C.S.H.) y mantiene sus manos en los bolsillos cuando no está saludando.
Ha pasado la hora del almuerzo. Cruza el pasillo del patio interior del hotel Santa Clara de Cartagena y pasa por una puerta gigante de madera en el ala derecha de esta edificación donde otrora hubo una capilla. Allí, unos 20 periodistas locales, regionales, nacionales e internacionales lo esperan para bombardearlo de preguntas relacionadas con el negocio que le ha dado la oportunidad de convertirse en el hombre más rico del mundo: las telecomunicaciones.
La fortuna de Slim Helú está calculada por la revista Forbes en 79 mil millones de dólares, pero contrario a lo que muchos pensarían, no usa como celular el último Iphone 5 de Apple, sino un BlackBerry 9700 bastante trajinado por las yemas de sus dedos. Al menos, con ese se le vio en estos días en Cartagena.
'Estoy a sus órdenes para platicar de lo que quieran', dijo ayer el ingeniero civil Carlos Slim Helú a la 1:45 de la tarde, mientras terminaba de escribir algo en el chat de su teléfono y se sentaba junto a Juan Carlos Archila, presidente de Claro, su compañía más consentida y con la que se ha extendido por toda Latinoamérica con éxito.
Durante su diálogo con los periodistas, Slim Helú reveló que sus negocios se están extendiendo a otros sectores de la economía distintos al de las telecomunicaciones. Confesó que es socio de la compañía mexicana Tabasco Oil, dedicada a la exploración petrolera en 3D y que la misma está haciendo este trabajo en los Llanos orientales colombianos (Meta). Además, como Claro está incursionando en el sector inmobiliario en Bogotá, con un proyecto en el área del Salitre.
'30 millones de dólares estamos invirtiendo en estos dos sectores de energía e inmobiliario', comentó Slim al recordar que su primer negocio, el cual empezó con un capital de 80 mil dólares, fue el grupo financiero Funda Inversora Bursátil (Inbursa), que hoy cuesta unos 18 mil millones de dólares. Con Inbursa compró Jarritos del Sur y creó la Inmobiliaria Carso, que más tarde se convertiría en el Grupo Carso, nombre que salió de la unión de las primeras letras de Carlos y Soumaya.
Mientras juega con la tapa de la botella de agua de la que bebe, Slim Helú responde a una de las preguntas de un periodista de Bogotá que en Cartagena usa saco y corbata. ¿Qué opina usted que estén pensando en no dejarlo participar a la licitación del 4G, pues se consolidaría su monopolio?
'Primero que todo hay que estar claro qué es monopolio, que significa uno, y aquí en Colombia simplemente no existe monopolio porque somos tres jugadores en el negocio de la telefonía móvil. Siempre hay un jugador más grande que otro y eso lo determina los usuarios, que son quienes escogen. Cuando llegamos a Colombia en el año 2000, teníamos el 46,7% del mercado y nuestro competidor el 53,7%. Para la época el país tenía 2 millones 49 mil usuarios de celulares y hoy hay 47 millones de usuarios, de los cuales 29 millones están con nosotros, y 18 millones con otras compañías', explicó.
Según Slim Helú este año Claro ha invertido en Colombia 920 millones de dólares y Telefónica 91 millones de dólares. 'Dependiendo de cómo termine el tema del espectro 4G, el año próximo estaríamos invirtiendo 1.000 millones de dólares', comentó.
El hombre más rico del mundo lamentó enterarse ayer de que varios congresistas lo querían invitar al Capitolio para hablar sobre la tecnología 4G y todas las polémicas que esta ha despertado en el país. 'No me invitaron, y ya me voy mañana (ayer), es una lástima porque me gustaría que conozcan nuestro punto de vista, en especial porque cómo le van a decir a 29 millones de colombianos que la compañía en la que están no puede participar en la licitación del 4G, limitando sus acceso a la misma', afirmó.
Para el ingeniero Slim Helú, Latinoamérica, en especial Chile, México, Colombia, Brasil y Argentina, seguirá creciendo a buen ritmo gracias a que tienen finanzas públicas sanas, sistemas financieros estables. Aseguró que espera que en los próximos 15 años, América Latina mantenga un crecimiento entre el 5 y 6%. 'Podríamos hablar entonces de ingresos per cápita de 20 mil dólares', comentó Slim, quien dijo sentirse contento de volver a Cartagena.
Por Elvis Martínez B.





















