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Rusia llevó este martes a cabo uno de los ataques más masivos contra Ucrania con drones suicidas, puesto que en las últimas 24 horas empleó casi mil drones contra varias regiones del país, incluidas las ubicadas en la parte occidental, como Leópolis.

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Según el último parte de la Fuerza Aérea de Ucrania, solo durante el día se registraron 556 drones enemigos, pero en total desde las 18.00 (16.00 GMT) del lunes hasta la misma hora del martes Rusia utilizó casi mil drones de ataque de tipo Shahed, Gerbera y otros tipos contra el país invadido.

Una gran cantidad de drones ingresaron desde el norte y atravesaron las regiones ucranianas de Cherníguiv y Sumi.

El blanco de los ataques durante el día fue más amplio que por la noche: regiones de Póltava, Kiev, Mykoláyiv, Vínnitsa y las regiones occidentales del país, desde Jmelnitski hasta Leópolis.

Las defensas aéreas lograron neutralizar 541 drones, pero hubo 15 impactos directos, incluido en Leópolis, donde resultó dañado un edificio protegido por la Unesco.

Se produjo además un incendio en los edificios de la iglesia de San Andrés en Leópolis, cuya historia se remonta a principios del siglo XVII.

“Los Shahed iraníes, modernizados por Rusia, atacan una iglesia en Leópolis: es una absoluta perversión, y solo a alguien como (al presidente ruso, Vladímir) Putin puede gustarle eso”, denunció en su discurso nocturno el presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski.

Según el mandatario hubo impactos también Ivano-Frankivsk, Ternópil, Vínnitsa, Zhitómir, así como en la región de Jmelnitski, Rivne, en la región de Járkov y en Dnipró.

En Ivano-Frankivsk resultó dañado un hospital de maternidad.

En total, hay al menos 40 heridos, entre ellos cinco niños.

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Entre los objetivos de Rusia estaban la infraestructura energética, pero también “viviendas comunes”, según Zelenski, quien recalcó que “la magnitud de este ataque demuestra con total claridad que Rusia no tiene intención real de poner fin a esta guerra”.

“Y si además se tiene en cuenta que Rusia también ayuda al régimen iraní a llevar a cabo ataques en toda la región, la conclusión es evidente: sin una presión adicional y fuerte sobre Rusia, sin pérdidas significativas para ellos allí, en Moscú no surgirá la voluntad de alejarse de la guerra ni de volver a acostumbrarse a la paz”, enfatizó.