Un jurado en el estado de Utah, Estados Unidos, declaró culpable a Kouri Richins por el homicidio de su esposo, Eric Richins, ocurrido en 2022, así como por el resto de los delitos que se le imputaban. La víctima falleció tras ingerir una dosis letal de fentanilo.
Lea más: Padrino López, el militar incondicional de Nicolás Maduro removido en la era de Delcy Rodríguez
La decisión se produjo luego de cerca de tres horas de deliberación, tras los alegatos finales presentados el lunes. Además del cargo principal, el jurado (integrado por ocho personas), la halló responsable de intento de homicidio con agravantes por un fallido plan para acabar con la vida de su pareja en el Día de San Valentín, semanas antes del deceso. También fue declarada culpable de falsificación y de dos cargos de fraude relacionados con seguros de vida.
Durante la lectura del veredicto, la mujer, madre de tres hijos y autora de un libro infantil sobre el duelo tras la muerte de su esposo, permaneció con la cabeza inclinada. Ahora enfrenta una posible condena a cadena perpetua sin libertad condicional, la pena más severa por este tipo de delito. La sentencia será leída el próximo 13 de mayo.
Asimismo, a lo largo de 13 días de juicio, la Fiscalía presentó más de 40 testigos que expusieron presuntas dificultades en la relación matrimonial, una relación extramarital y problemas financieros millonarios, elementos que, según el ente acusador, llevaron a la mujer a cometer el crimen.
“No tenía el dinero para dejar a Eric ni el dinero para salvar su negocio”, afirmó el fiscal Brad Bloodworth durante su intervención final. “Kouri Richins es una persona intensamente ambiciosa. Es alguien que asume riesgos. Había una forma de seguir adelante: Eric tenía que morir”.
Por otro lado, el cuerpo de Eric Richins fue hallado en la vivienda familiar en Kamas, Utah, en la madrugada del 4 de marzo de 2022. Los exámenes forenses determinaron que tenía en su organismo una cantidad de fentanilo aproximadamente cinco veces superior a la dosis letal.

Un año después del fallecimiento, la acusada publicó un libro infantil con el objetivo de ayudar a sus hijos a afrontar la pérdida. Sin embargo, semanas después de promocionarlo en televisión, fue capturada y procesada por homicidio agravado.
La defensa optó por no presentar testigos y sostuvo que su clienta fue señalada injustamente tras una investigación deficiente. “No pueden decirles cómo Eric ingirió ese fentanilo”, expresó la abogada Wendy Lewis. “No han hecho su trabajo y ahora quieren que ustedes saquen conclusiones basadas en pruebas muy débiles”.
Tras conocerse la decisión, familiares de la víctima agradecieron a quienes “trabajaron incansablemente para hacer justicia para Eric”. “Ahora nuestro enfoque está en honrar la vida de Eric y apoyar a sus hijos, mientras todos seguimos sanando”, manifestó Amy Richins a las afueras del tribunal.
Lea también: Delcy Rodríguez destituye a Padrino López tras más de una década como ministro de Defensa
Antes del veredicto, la defensa había insistido en que no existían pruebas suficientes para condenar a la acusada. “Durante las últimas semanas, el jurado ha tenido la oportunidad de escuchar todas las pruebas —no los titulares, no la especulación, sino los hechos—”, indicaron sus abogados. “Creemos en el sistema de jurados y confiamos en el proceso. Kouri debería finalmente poder volver a casa con sus tres hijos pequeños y comenzar a reconstruir su vida”.
Durante el juicio, la Fiscalía sostuvo que el móvil del crimen fue económico y emocional, señalando que la mujer estaba “infeliz” en su matrimonio. Testimonios y mensajes revelaron una relación cercana con otro hombre, además de comentarios en los que la acusada decía sentirse “atrapada”.
“Ella estaba infeliz”, reiteró el fiscal. “Quería dejar a Eric Richins, pero no quería dejar su dinero”.
Aunque, según sus amigos, proyectaba una imagen de estabilidad económica, expertos indicaron que su situación financiera era crítica. Su negocio inmobiliario estaba “colapsando” y su patrimonio era negativo en 1,6 millones de dólares tras la muerte de su esposo.
La víctima contaba con seguros de vida por unos 2,2 millones de dólares, incluyendo una póliza que, según la Fiscalía, fue obtenida de manera fraudulenta. “Kouri Richins quería matar a Eric Richins, por lo que contrató una póliza de seguro sobre su vida para obtener dinero por su muerte”, aseguró el fiscal. “Luego mató a Eric Richins y después presentó una reclamación para obtener el dinero”.
La defensa, por su parte, argumentó que la muerte del esposo no representaba una solución económica. “Kouri gastó ese seguro de vida en cuestión de semanas y aún seguía endeudada”, afirmó Lewis.
También se expuso un presunto intento previo de envenenamiento mediante un sándwich en el Día de San Valentín. Según documentos, la víctima alertó a amigos tras sentirse mal. Semanas después, falleció.
Sobre la noche del crimen, la Fiscalía planteó que el fentanilo fue administrado en bebidas alcohólicas. “Había ‘aprendido de su error’”, dijo el fiscal. “Se puede sazonar un sándwich con fentanilo. Pero si se toma de un trago un lemon drop, para cuando Eric note que lo tomó, ya estará en su organismo. El Moscow Mule, solo para asegurarse”.
La defensa rechazó esa hipótesis. “Eso fue un argumento. Un argumento no es evidencia”, sostuvo. “(El estado) esperó hasta el alegato final para decirles: ‘Oh, lo puso en una bebida’, sin ninguna prueba que respalde eso”.
Otro de los puntos clave fue el testimonio de una empleada doméstica, quien afirmó haber conseguido pastillas ilícitas por petición de la acusada. “Son esas drogas ilícitas de la calle las que Kouri utilizó para matar a Eric Richins”, dijo el fiscal.
De interés: Presidente de Cuba critica que EE. UU. amenace con derrocar a su gobierno y “adueñarse del país”
Sin embargo, la defensa cuestionó su credibilidad, señalando posibles intereses personales.
Además, peritos digitales recuperaron búsquedas en internet realizadas por la acusada, entre ellas: “¿cuál es una dosis letal de fentanilo? (sic)” y “si alguien muere envenenado (sic), ¿cómo se registra la causa en el certificado de defunción?”. “No buscó qué pasa si alguien sufre una sobredosis accidental”, indicó el fiscal. “No busca si alguien muere por razones desconocidas. Busca si alguien es envenenado, porque eso es lo que ocurrió”.
Finalmente, se presentó una carta escrita por la acusada en prisión, que, según la Fiscalía, contenía una “historia falsa” para desviar la responsabilidad hacia su esposo. “Cuatro meses después de ser arrestada por el homicidio de Eric Richins, un año y medio después de haberlo matado, ella sabe que compró fentanilo y tiene que explicarlo”, dijo Bloodworth. “¿Y cómo lo explica, un año y medio después de matar a Eric Richins? Culpa a Eric”.
La defensa insistió en que esa versión no fue investigada a fondo. “Es absolutamente posible que todo lo que dijo en esa carta sea cierto”, concluyó.





















