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El secretario general de la ONU, António Guterres, advirtió este sábado ante el Consejo de Seguridad de que los ataques de EE. UU. e Israel contra Irán y la posterior respuesta iraní constituyen “una amenaza para la paz” y podrían generar una cadena de acontecimientos de “graves consecuencias” si no cesan las hostilidades.

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El jefe de la ONU insistió al comienzo de la sesión, convocada de urgencia tras los ataques, en que la región y el mundo necesitan una “salida inmediata” a la crisis y pidió “actuar responsablemente y juntos para alejar a la región y al mundo del abismo”.

“Es necesario hacer todo lo posible para evitar una mayor escalada”, enfatizó, e instó a todas las partes a “volver de inmediato a la mesa de negociaciones”.

Guterres señaló que “se ha informado de la muerte de varios altos funcionarios, incluyendo, según fuentes israelíes, al líder supremo de Irán, Alí ​​Jameneí. Pero eso no lo puedo confirmar. El espacio aéreo iraní ha sido cerrado y el país se encuentra bajo un apagón casi total de internet”.

“Los ataques han causado un número considerable de víctimas civiles. La acción militar se está expandiendo rápidamente por la región, creando una situación cada vez más volátil e impredecible y aumentando el riesgo de errores de cálculo”, aseveró.

El diplomático portugués insistió en la importancia de que los Estados miembros “cumplan con sus obligaciones bajo el derecho internacional, incluida la Carta de la ONU” y pidió que respeten el derecho humanitario internacional, protejan a los civiles y garanticen la seguridad nuclear en la región.

Según el secretario general, la situación sobre el terreno es “muy cambiante”, con ataques reportados en unas 20 ciudades iraníes, y una respuesta iraní que ha afectado a varios países de la región, incluidos Bahréin, Irak, Jordania, Kuwait, Catar, Arabia Saudí y Emiratos Árabes Unidos, aunque la mayoría de los misiles iraníes fueron interceptados.

También recordó que los ataques se produjeron después de la tercera ronda de conversaciones indirectas entre Estados Unidos e Irán, mediadas por Omán, una oportunidad diplomática que calificó de “desaprovechada”.

“No hay alternativa viable a la solución pacífica de los conflictos internacionales”, afirmó, y reiteró que una paz duradera solo puede alcanzarse mediante “medios pacíficos, un diálogo genuino y negociaciones”.