Irán no ha ofrecido, desde el 5 de marzo, un balance oficial del total de muertos en la guerra, que cumple 39 días este lunes.
La advertencia llegó después de que dos plantas petroquímicas del complejo Pars Sur fueran alcanzadas por bombardeos israelíes.
Los ataques alcanzaron las empresas Mobin y Damavand, encargadas de suministrar electricidad, agua y oxígeno a las petroquímicas de la zona.
La decisión se produce poco después de que el primer ministro, Benjamín Netanyahu, cargara contra la corte por permitir la celebración de manifestaciones contra la guerra, pero limitar la asistencia al lugar sagrado.
Los bombardeos contra estas instalaciones reflejan una ampliación de los objetivos hacia infraestructuras industriales estratégicas.