Mevlüt Mert Altintas, el agente de Policía turco que el lunes asesinó a tiros al embajador ruso en Ankara, estuvo brevemente suspendido de empleo dentro de la purga lanzada por el Gobierno tras el intento de golpe de Estado del pasado julio, informó este martes el diario Hürriyet. Miles de agentes, además de militares, jueces y funcionarios, han sido arrestados, suspendidos o despedidos como sospechosos de pertenecer a la cofradía del predicador islamista Fetullah Gülen, al que el Ejecutivo acusa de organizar el fallido golpe. Según ese diario, Altintas se había tomado el día de ayer de permiso y se había instalado en un hotel cerca de la galería adonde el embajador, Andrey Karlov, acudió a inaugurar una exposición de fotografías. El 15 de julio, el día del intento de golpe de Estado, Altintas pidió un permiso y se desplazó desde Diyarbakir, donde estaba destinado, a Ankara, pese a que todos los agentes fueron reclamados para el servicio. El padre, la madre y la hermana del asesino fueron detenidos anoche en Soka y su tío fue arrestado hoy. El tío ya había sido arrestado por supuestos vínculos con Gülen y puesto luego en libertad.