Los mandatarios de Alemania, Canadá, Estados Unidos, Francia, Italia, Japón y el Reino Unido destacaron la importancia de solucionar la situación dirigiéndose a 'la raíz de las causas' y la necesidad de que la comunidad internacional incremente sus esfuerzos en la prevención de conflictos, estabilización y la promoción de la paz. El G7 propone aumentar esta asistencia tanto por las vías humanitaria, financiera y de cooperación y desarrollo, y pidió a los distintos actores que coordinen sus acciones para apoyar tanto el desarrollo de las regiones afectadas -tanto el en plano educacional como en el de salud o la creación de infraestructura. Asimismo, abogaron por la creación de una Agenda de gestión efectiva de la migración para 2030, prestando especial atención al flujo migratorio de África y Oriente Medio, y a las potencias circundantes a los países de origen y recepción de los refugiados. Los líderes destacaron que la crisis de Siria ha destapado la necesidad de potenciar la asistencia a países en desarrollo e incrementar el apoyo global a organizaciones internacionales humanitarias y de emergencia. En este sentido, pidieron al Banco Mundial que desarrolle una nueva plataforma que permita aumentar las herramientas de las que dispone para asistir a los países que reciben refugiados. Los líderes del G7 también alentaron a la comunidad internacional a aceptar la admisión temporal de refugiados y a crear oportunidades de educación y trabajo para ellos con el objetivo de fortalecer la futura contribución de estos individuos a los países de acogida y a la reconstrucción de sus países de origen tras su regreso.