Luego de que Estados Unidos efectuara la captura de Nicolás Maduro el pasado 3 de enero, varias empresas expropiadas han pensado en la posibilidad de volver a Colombia.
En ese sentido, el presidente del Grupo Argos, Jorge Mario Velásquez, afirmó que está evaluando su regreso al país vecino por medio de su filial Cementos Argos.
“Creemos que este proceso de normalización en Venezuela tomará tiempo, pero incluirá el reconocimiento de los inversionistas que fueron expropiados y a quienes nunca se les pagó, como nosotros”, socializó Velásquez en una entrevista con Bloomberg y confirmada por EL HERALDO.
Recordó que la empresa fue embargada en 2006, pero “nunca recibió el pago por lo invertido”.
Hay que recordar que la compañía colombiana desembarcó en el país en 1997 tras ganar una subasta internacional que le permitió adquirir una planta cementera en el estado Trujillo, entonces operada bajo la razón social Corporación Cemento Andino.
Dentro de ello, Argos destinó cerca de USD350 millones a la operación, una inversión que consolidó una capacidad instalada cercana a las 750.000 toneladas métricas de cemento anuales.
No obstante, todo llegó a su fin el 13 de marzo de 2006, cuando el gobierno de Hugo Chávez decretó la expropiación de la planta, argumentando que el cemento debía permanecer bajo control estatal por tratarse de un bien estratégico.
A casi dos décadas de esa decisión, la empresa aún no ha recibido compensación alguna por la pérdida de sus activos.


