Crismatt Abuchaibe no titubeó en la lomita de los suspiros y en dos entradas completas solo permitió un hit. Ninguna carrera. Nada de base por bolas. ¡Y propinó tres ponches! Un strike cantado y dos tirándole, sacaron a Contreras de la caja de bateo. La especialidad de Crismatt, un cambio de velocidad (este de 82.5 millas por hora), dejó viendo un chispero al venezolano. Le aplicó la misma receta a Burleson. Buenos días, buenas tardes y buenas noches. Tres cambios de velocidad, que provocaron dos fouls y un strike tirándole, frustraron al estadounidense ante el pitcher barranquillero. Plausible trabajo de un Nabil que no se ha rendido en su lucha como ‘Big Leaguer’ y que siempre está dispuesto a dar todo, pase lo que pase, en el equipo donde se encuentre y cuando le brinden la oportunidad.