Lisboa fue testigo el pasado miércoles 27 de agosto de una carrera que, a pesar de estar todavía en sus primeros capítulos, ya parece marcada por las sombras de la indisciplina y la polémica. Jhon Jáder Durán, el delantero colombiano que alguna vez fue promesa en la cantera del Envigado FC, volvió a ocupar los titulares no por un gol decisivo o una jugada brillante, sino por un nuevo episodio que suma ruido a un presente cada vez más cuestionado.
El Fenerbahce quedó fuera de la ‘Champions League’ en la fase previa, tras caer 1-0 en el global frente al Benfica. El empate sin goles en la ida había dejado la serie abierta, pero el conjunto portugués aprovechó su localía en el estadio Da Luz para sellar la clasificación. Durán, suplente en este compromiso de vuelta, ingresó al minuto 65, cuando su equipo ya mostraba síntomas de resignación. Poco o nada cambió con su entrada: solo dos pases completados y tres intervenciones con el balón. Su presencia fue prácticamente decorativa.
Sin embargo, no pasó desapercibido. En cuestión de minutos, Durán protagonizó dos acciones que han encendido la polémica. La primera, un codazo contra su compatriota Richard Ríos, hoy figura en el Benfica. La segunda, una supuesta lesión en los minutos finales que muchos interpretan como fingida, especialmente considerando que se avecina una nueva convocatoria a la Selección Colombia y aún pesa la sombra del escándalo vivido en Barranquilla durante el partido por la Eliminatoria contra Perú.

Aquel episodio, todavía sin aclarar del todo, lo tuvo en el centro de los rumores tras un supuesto enfrentamiento con el técnico Néstor Lorenzo y algunos compañeros en el entretiempo en ‘el Metro’. Fue desconvocado al día siguiente por una lesión que nunca fue claramente explicada, lo que alimentó las sospechas. Desde entonces, su lugar en la Selección está bajo la lupa, tanto por su comportamiento como por su nivel en el campo.
Su técnico en el Fenerbahce, José Mourinho, tampoco ocultó su desencanto. Con la franqueza que lo caracteriza, el portugués aseguró que Durán “no ha estado en buena forma física” y que ha tenido “problemas” que le han impedido entrenar con normalidad. Comparado con Talisca, quien fue el titular en su lugar —en el juego de vuelta ante el Benfica—, ‘Mou’ dejó claro que la decisión fue táctica, pero no dudó en resaltar la falta de forma del colombiano.
Pero las críticas no se limitaron al campo de juego. Desde la directiva del Fenerbahce también se elevó la voz. Murat Aşık, miembro de la Junta del Consejo Superior, fue tajante: “El único jugador que parece ser un problema en el Fenerbahce ahora mismo es Jhon Durán”. En su opinión, se habían generado expectativas desmedidas en torno al atacante, y el rendimiento no ha estado ni cerca de justificarlas.
Las polémicas de Durán no son exclusivas de Turquía. En su breve paso por el Al Nassr de Arabia Saudita, donde apenas duró seis meses, se habló de conflictos con sus compañeros, al punto que se llegó a decir que Cristiano Ronaldo no lo quería en el equipo por su actitud fuera del campo. Ya desde antes de su llegada a Riad, Durán había sido protagonista de un video viral en el que se le veía conduciendo una moto de alto cilindraje a toda velocidad por las calles de Medellín, generando las primeras dudas sobre su compromiso profesional.

En Barranquilla, su historial con la prensa colombiana también ha sido polémico. En la zona mixta del estadio Metropolitano Roberto Meléndez, Durán ha protagonizado cruces tensos con periodistas.
Con dos comunicadores de esta casa editorial tuvo un par de episodios, primero cuando se le preguntó por el irregular momento de la Selección en la Eliminatoria y luego cuando se le interrogó por lo que había pasado en el camerino de ‘la Amarilla’, ante los rumores de un supuesto enfrentamiento con el técnico Néstor Lorenzo y con dos de sus compañeros.
“Dile a la persona que salió a decir eso que tenga también la hombría de salir a decir que es mentira. Dile que me muestre un video donde me vea alegando o algo. Son cosas que no pasan. Eso es atentar contra la integridad de los compañeros. Estamos en un mal momento, pero tampoco es para que lleguemos hasta allá”, respondió Durán en su momento.
Ante otro grupo de periodistas, minutos antes, el antioqueño había expresado que todo se trataba de un invento: “Tienen que parar un poco. Está bien decir cosas que pasan dentro del campo, pero ya inventar de afuera, no me parece lo más adecuado”.
Pese a los constantes altibajos, hay quienes lo recuerdan con buenos ojos en sus inicios. Arturo Reyes, exseleccionador juvenil, afirmó no haber tenido problemas con él en sus procesos, aunque sí lo definió como “medio díscolo”. Según Reyes, ya “desde joven mostraba una personalidad fuerte, directa, pero en ese entonces cumplía y se integraba al grupo sin mayores inconvenientes”.
Hoy, con apenas 21 años, Jhon Jáder Durán parece vivir más de las noticias extradeportivas que de los goles. Desde su salida del Aston Villa, su carrera se ha desviado del foco futbolístico para centrarse en una narrativa que parece repetirse: talento sin rumbo, promesa que se disuelve entre actitudes desafiantes, decisiones equivocadas y oportunidades desaprovechadas. La eliminación de Fenerbahce en Champions no es solo un revés para el club; también lo es para un jugador que, lejos de consolidarse, sigue perdiendo terreno en un camino que parecía prometedor, pero que hoy transita entre la incertidumbre y la decepción.