La facilidad que tuvo desde pequeño Orlando ‘Figurita’ Rivera al plasmar sus ideas a través del dibujo, lo convirtió en un grande que aprendió a vivir de su talento y consolidó en Barranquilla un estilo propio caracterizado por el Costumbrismo y Expresionismo.
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El apodo de ‘Figurita’ proviene de una revista llamada ‘Figuras’ que fundó el pintor en la que se publicaban caricaturas de autoría propia. Sin embargo, siempre firmó sus dibujos, pinturas y murales con su apellido (Rivera).
El barranquillero que nació el 14 de septiembre de 1916, llegó a formar parte del icónico Grupo de Barranquilla, entablando una fuerte amistad con sus integrantes. Además, practicó el clown y realizó shows de baile de salsa.
Los inicios de ‘Figurita’
Siendo muy niño, Orlando descubrió su habilidad con el dibujo que con el tiempo fue perfeccionando. Su abuela Mariana se dio cuenta del talento que tenía ‘Figurita’ cuando este solo tenía siete años. Al mismo tiempo, su madre y su padrastro lo apoyaron e indujeron en este mundo de líneas y colores.
Alrededor de sus 18 años, el dibujante comenzó a tener fama entre los establecimientos nocturnos que se encontraban en el Barrio Chino, entre estos, El Sabanero, La Casa Verde, El Arca de Noé y La Casa de Doña Tribu.
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Su popularidad en esta zona se debía a los murales que realizaba en el interior de estos inmuebles que funcionaban hasta el amanecer. Con el tiempo, los murales causaron tanto furor a tal punto que le dieron mayor estatus a los establecimientos en los que se encontraban.
El Barrio Chino era entonces una zona de tolerancia de la ciudad, en la que las casas de citas se robaban el protagonismo. Al lugar iban jóvenes y adultos en busca de pasar momentos o noches con mujeres procedentes de Turquía, Francia o Polonia, que ofrecían servicios sexuales.
Aquel lugar de pasiones fugaces y amores clandestinos, en la actualidad es un sector del Barrio Montes.
Grupo de Barranquilla
Alejandro Obregón, Bernardo Restrepo Maya y Germán Vargas, entre otros miembros del grupo de Barranquilla, organizaron lo que sería el último Salón Anual de Pintores Costeños a finales de la década de los cuarenta.
'‘Figurita’ presentó tres cuadros y cada uno tenía un nombre de autores diferentes. Al final, los tres cuadros obtuvieron los tres primeros lugares y cuando llaman a los ganadores, sube
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‘Figurita’ y confiesa que las tres obras eran suyas, desde entonces hizo parte del Grupo de Barranquilla', afirma Fabián Rivera, hijo de ‘Figurita’.
Entre las obras más famosas de Rivera se encuentra La mujer del arrebatamachos, La resurrección de Colombia y Cansancio.
En sus obras, el pintor siempre incorporó sus ideas y críticas sobre distintas situaciones que se vivían en la época con relación a la política.
Un amor a primera vista
Orlando Rivera decidió irse a Medellín en busca de mejores oportunidades y una tarde en un bar conoce a Sol Santamaría, un amor a primera vista como lo relata su hijo Orlando Pastor.
'Él llegó a una cafetería, la vio y pidió un tinto. Cruzaron las primeras palabras y él dibujó una caricatura (que hasta el día de hoy la conservan sus hijos) en la que aparecían los dos. Él se la puso a un lado y desde entonces comenzaron a salir'.
Sol había sido monja durante un tiempo de su vida; sin embargo, decidió dejar los hábitos debido a situaciones que veía dentro de la iglesia, según relata su hijo Fabián. Al consolidar una familia con Rivera, deciden trasladarse a Barranquilla y semanas después el artista plástico logra comprar una casa en el municipio de Baranoa.
En su periplo también se radicó en Medellín, donde estuvo rodeado de intelectuales como Gonzalo Arango y Alberto Aguirre.
Casa Museo ‘Figurita’
Actualmente, el inmueble es una casa museo en la que se encuentran alrededor de cincuenta obras realizadas por ‘Figurita’. El lugar es conservado por sus hijos y nietos, quienes atesoran las obras de Orlando.
La casa museo cuenta con la que es probablemente la obra más importante que realizó ‘Figurita’, se trata de un mural que cubre una pared completa en el interior de la vivienda titulado
‘La resurrección de Colombia’, una crítica a los gobiernos de turno y a la situación que vivía el país en ese momento.
El pintor falleció la madrugada del Domingo de Carnaval de 1960 a sus 40 años. Un grupo de personas, incluido ‘Figurita’, regresaron a Baranoa montados en la carroza y durante el camino el pintor perdió la vida tras caer del vehículo en movimiento.
A pesar de que hay diferentes versiones que afirman fue un descuido del artista, sus hijos afirman que se 'trató de un homicidio' del que hasta la fecha 'no hay culpable'.
Pintura con identidad
Carlos Polo, periodista y escritor barranquillero, afirma que la obra de ‘Figurita’ conserva muchos rasgos de la cultura Caribe.
'Toda obra que utiliza un lengua adelantado, es una obra que termina convirtiéndose en atemporal porque son propuestas diferentes. La obra de ‘Figurita’ tiene muchos rasgos identitarios para nosotros como personas del Caribe colombiano'.
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Polo agregó: 'Rivera fue un transgresor con su arte. Su obra es muy colorida y está muy conectada con la luz. Tuvo una vida muy corta, pero dejó un legado y estuvo inmerso en el nadaísmo durante su estancia por Medellín'.Carlos Polo, periodista y escritor barranquillero, afirma que la obra de ‘Figurita’ conserva muchos rasgos de la cultura Caribe.


