¿Quieres recibir notificaciones?
Si
No
SUSCRÍBETE
Deportes

¿Junior por qué empieza tan pasivo?

No entiendo por qué los jugadores de Junior entran tan fríos y soñolientos a la cancha.

Yo no pido que el Junior actual juegue como Brasil 70 ni como el Barcelona de Guardiola. Ojalá. Pero tampoco exijo tanto. Lo que clamo es que encare todos los juegos, no solo algunos pedazos de partido, con la misma agresividad, intensidad, determinación, ambición y ganas que se le vieron en los primeros 30 minutos del segundo tiempo ante Envigado, el sábado anterior. ¿Eso es mucho pedir?

No entiendo por qué los jugadores de Junior entran tan fríos y soñolientos a la cancha. Me resulta inexplicable que Germán Mera se quede atornillado en la grama y marque de vista en el gol tempranero del Envigado. Tanta pasividad es inadmisible.

Los primeros 30 minutos del partido ante Envigado fueron exactamente lo que uno no quiere ver de Junior, un equipo lento, monótono, predecible, plano, sin sorpresa.

En los últimos 15 minutos, con la aparición de Teófilo Gutiérrez en escena, todo el elenco rojiblanco empezó a hacer un mejor papel. Hubo señales de vida.  

Cuando se abrió el telón del segundo período, ya la presentación fue otra cosa, más agradable y plausible. Velocidad, dinámica, salida por los costados, toque, asocio, remates al arco, centros, buenos pases, cabezazos, emoción en el área adversaria. Justo lo que se le exige.

El cambio extremo se vio claramente reflejado en el trámite del juego y en el marcador. Junior dominó y arrolló a su adversario. Exprimió al cuadro naranja, le sacó el jugo a sus falencias (que lo tienen sin victorias y en el puesto 16) y se puso a ganar 2-1 con todo el mérito.

Sin embargo, en un abrir y cerrar de ojos, como suele suceder con todos los equipos colombianos cuando pasan a ganar un partido, Junior sacó el pie del acelerador, empezó a pensar más en proteger su arco que en buscar el contrario. Algo típico en nuestros clubes, procuran subir la guardia en vez de buscar el gol-pe de gracia. Un solo gol de ventaja siempre va a tener al oponente en la pelea. Hay que noquearlo con goles. Realmente es la única manera de asegurar un triunfo.

La remontada se termina frustrando porque Junior reculó y los cambios (unos obligados por lesiones) desacomodaron la estructura y le restaron manejo del balón. Luis Amaranto Perea sustituyó a Juan David Rodríguez, que estaba jugando bien y hubiera podido ayudar a la posesión del esférico lejos del arco de Viera en los minutos finales. Pajoy era quien evidenciaba estar fundido y debía ser cambiado antes de que él mismo solicitara la modificación.

También hay que apuntar que a diferencia de Junior, a Envigado sí le funcionaron los cambios. El local nunca bajó los brazos y con todos sus jóvenes entusiastas pujó por el empate en medio de los titubeos del visitante.

De todas formas, queda la inquietud: ¿por qué Junior empieza tan pasivo los partidos? ¿Por qué esperar el pellizco de un marcador adverso para reaccionar? Luis Amaranto Perea y sus pupilos deben hacer autocrítica y progresar en ese sentido.

Facebook
Twitter
Messenger
Whatsapp

Más Columnas de Opinión

Rafael Nieto

Tragedia en Cúcuta

Hemos sido un país centralista, que se mira el ombligo y que tiene enormes dificultades para ver hacia los mares y las fronteras. Esta reflexión tiene por eje central Norte de Santander, donde he estado varios días de esta semana. En el departa

Leer
Catalina Rojano

Hola, soledad

De vivir o de morir solo. Esta columna no trata de nada más, sino de eso. Una persona solitaria es aquella que permanece aislada, apartada, retirada de todo, con no más que su propia existencia para mantenerse con vida, o bien para quitársela.

Leer
Ismael Cala

Desentrañando la fatiga pandémica

¿En algún momento de la pandemia te has sentido derrotado? ¿Has pensado que no avanzas y que todo parece encallarse? Entonces, no estás solo. A todos nos ha sucedido, porque simplemente es lo normal, lo lógico, en medio de acontecimientos lar

Leer
Jesús Ferro Bayona

Primero va el hambre

En una de las esquinas con semáforo de Barranquilla, he visto varias veces la escena de un joven que se pone ante los carros señalando con su mano la boca, un gesto obvio para que uno le dé algo, aunque sean monedas, para aplacar el hambre que

Leer
Ver más Columnas de Opinión
DETECTAMOS QUE TIENES UN BLOQUEADOR DE ANUNCIOS ACTIVADO
La publicidad nos ayuda a generar un contenido de alta calidad
No quiero apoyar el contenido de calidad
X
COMO REPORTAR A WASAPEA
1) Agrega a tu celular el número de Wasapea a EL HERALDO: +57 310 438 3838
2) Envía tus reportes, denuncias y opiniones a través de textos, fotografías y videos. Recuerda grabar y fotografiar los hechos horizontalmente.
3) EL HERALDO se encargará de hacer seguimiento a la información para luego publicarla en nuestros sitio web.
4) Recuerda que puedes enviarnos un video selfie relatándonos la situación.
Ya soy suscriptor web