“¿También tú, Bruto?”, dicen algunos que estas fueron las últimas palabras de Julio César antes de ser asesinado en Roma. Apuñalado, reconoció una cara amiga… la de Marco Junio Bruto. Una joven promesa política romana, a la que él le había apostado y por quien sentía incluso cariño. Más allá de si esta frase fue realmente pronunciada o no, existe un consenso entre los historiadores que apunta a que sí simboliza lo ocurrido, en la escena donde abundaban los conspiradores, también estaba un menor que salió de tus entrañas. De allí, que esta expresión en latín se utilice para referirse a una traición entre inesperada y dolorosa.
Al Armando Benedetti absolutamente fuera de sí que escuchamos en los audios revelados por Semana, se le percibe poseído por la ira que le genera que una “junior” moldeada por él, se le rebele. Esto no es una historia nueva entre los pasillos de poder en el mundo, sucede a cada rato. Lo que no entiende uno, es cómo un episodio de celos por protagonismo escala hasta este punto. Laura Sarabia por su parte, daba más entrevistas que Bad Bunny, le faltó el mes pasado solamente ser portada de la revista Rolling Stone. Era extraño.
¿Cómo permite el presidente Gustavo Petro esto?; parafraseando a Nicolas Maquiavelo, el príncipe primero debe gobernar en el palacio. No se puede pretender darle manejo a un país si no puedes ni con tus cortesanos. El mandatario, sin embargo, insiste en que eso no es con él, que no tiene nada que ver. Mejor dicho, que otra vez, “yo no lo crie”.
Ser joven en política es complejo, entender escenarios cambiantes y de mucho riesgo siendo menor de 30 años no es fácil. Se cometen imprudencias y primiparadas; sin importar cuántas medallas te hayan puesto en el colegio y la universidad, a nadie lo preparan para el poder. Es lo normal. Por eso el camino paso a paso sin mucha exhibición, aunque parezca el menos atractivo al ser antónimo de inmediatez, es el más seguro si lo que se aspira es a un día ser considerado como Estadista. El peso en la vida pública se construye – a punta de aciertos y errores- con los años, no se obtiene de un día para otro.
Lamentables -por decir lo menos- los audios de Benedetti a Sarabia, pero también errática la constante aparición retadora en prensa de ella. Le leía al asesor político Augusto Reyes la semana pasada: “La exposición despierta enemigos, la exposición de poder, más”. Y creo que eso resume bastante bien, parte de lo que ha ocurrido.
Los repetitivos escándalos no le hacen bien a Petro pero tampoco a Colombia. Faltan tres años largos, vienen las elecciones de octubre. Así que en esta serie de Netflix aún no termina ni la primera temporada. Tremendo desastre.


