¿Quieres recibir notificaciones?
Si
No
INGRESAR Explora tu perfil

Amigo lector,

Haz disfrutado 5 de 10 contenidos gratuitos.

Nuestro deseo es que continues informandote y disfrutando de todo nuestro contenido, por eso te invitamos a iniciar sesión ó crea tu cuenta gratis en nuestro portal.

SUSCRÍBETE
Opinión

El nicho

Estudiosos de la comunicación y las relaciones humanas coinciden en llamar a la nuestra como la “era del nicho”. Se refieren así a esta época en la que dedicamos tiempo y energía al proceso de selección que, en medio de una oferta casi ilimitada y ubicua, hacemos de los mensajes o relatos que nos llegan a través de distintos medios de comunicación, sin que de éstos importe historia o tecnología. En ese nicho seleccionado podemos coincidir con personas ubicadas en cualquier parte del globo, con las que se crean lazos virtuales que pueden incluso llegar a vivenciarse más fuertes que otros ligados al lugar de origen, la familia o las tradiciones culturales. 

Sin importar el tamaño de esos grupos o “comunidades”, los mismos tienen a protegerse y a alimentarse internamente con mensajes alineados con el relato central que los aglutina, sea cual sea la naturaleza del mismo. Facebook y Whatsapp son las redes sociales por excelencia donde crecen y se reproducen estos grupos, y en otras como Twitter se individualizan las posturas.

La mirada dentro de un nicho, y más si el mismo se refiere a temas social y políticamente sensibles, se ve entonces limitada por lo que la comunidad que lo conforma encuentra satisfactorio para sí. Al recibir y procesar solamente los mensajes que cumplen con determinadas y esperadas características, se tiende casi de manera inefable a negar la posibilidad de válida existencia a miradas distintas. Lo que no es como quiero o me gusta que sea, sencillamente no es. En el mejor de los casos, es menos. En todos lo otro no alcanza a ser interlocutor, porque quien vive convencido de que lo del nicho es el mundo, no suele aceptar otros mundos. 

El choque se hace inevitable: Polarizados los nichos, autoabastecidos con verdades propias, viralizados en las redes y engordados con lo que en los medios y las mismas redes encuentran que se ciñe a su verdad, se niegan por completo a la posibilidad de reconocer en el otro un igual. Lo que alcanzan a ver apenas parecen ser sombras, y no hay suficiente luz para distinguir las paredes de la caverna. De hecho, todo lo demás son sombras. Todos lo somos. 

La paradoja de la era de la información y el mundo interconectado se configura: Mientras más acceso a mensajes y relatos tenemos, menos los queremos. Creemos que nos basta con aquellos que dicen lo que nos gusta escuchar o que nos muestran lo que nos gusta ver. Y no. Ver y escuchar lo que no nos gusta para tratar de entender por qué no nos gusta es el primer paso para iluminar la caverna, para ver más allá del nicho.

El menú de relatos es, efectivamente, muy extenso. Como suele pasar, escogemos los mismos, los más familiares, los que el paladar reconoce sin mucho esfuerzo. Y en esa misma línea, rechazamos de plano lo jamás probado. Quedarse en el nicho es cómodo y protector. Atreverse a ver afuera es arriesgado; pero indudablemente recomendable. Por salud social, deberíamos salir del nicho.

asf1904@yahoo.com
@alfredosabbagh 

Más Columnas de Opinión

Humberto Mendieta

La movida pensional

La propuesta de trasladar a miles de colombianos del régimen privado de pensiones al público sufrió un revés del que no se va a levantar. Mucha gente que había caído en el error –varios abogados dicen que fue engaño- de vincularse a fondo

Leer
Hernando Baquero Latorre

Confianza

Esta semana sucedieron tres hechos que de no ser entendidos y, a partir de ahí, atendidos prontamente, cambiarán de manera radical el curso de la pandemia en nuestra región, país y en el planeta.

Además del impacto mediato, pueden g

Leer
Kelina Puche

Lupa al mercado laboral

Luego de que el Dane diera a conocer el aumento de la tasa de desempleo al 19,8% en el mes de abril, el más alto de al menos los últimos 20 años, de a poco se alcanza a cuantificar la magnitud de los efectos del confinamiento en nuestra econom

Leer
Ver más Columnas de Opinión
La sesión ha sido cerrada con exíto
Por favor, complete su información de registro aquí
DETECTAMOS QUE TIENES UN BLOQUEADOR DE ANUNCIOS ACTIVADO
La publicidad nos ayuda a generar un contenido de alta calidad
No quiero apoyar el contenido de calidad
X
COMO REPORTAR A WASAPEA
1) Agrega a tu celular el número de Wasapea a EL HERALDO: +57 310 438 3838
2) Envía tus reportes, denuncias y opiniones a través de textos, fotografías y videos. Recuerda grabar y fotografiar los hechos horizontalmente.
3) EL HERALDO se encargará de hacer seguimiento a la información para luego publicarla en nuestros sitio web.
4) Recuerda que puedes enviarnos un video selfie relatándonos la situación.
Ya soy suscriptor web