Sé que el título de esta columna podrá parecer cursi o populista, pero es que me resulta difícil encontrar más argumentos para convencer a barranquilleros en particular y a costeños en general, la enorme importancia que tiene para la costa y para Barranquilla que Abelardo de la Espriella sea el próximo Presidente de Colombia. Procuraré entonces darle otros enfoques con los que eventualmente pueda entusiasmar a tantos, que sin que yo lo pueda entender, siguen obstinados en acabar con este país, y otros que menos equivocados y en todo su democrático derecho, prefieren a la paloma que al tigre.
Yo, como muchísimos barranquilleros, pueda que tenga mis dos apellidos más extranjeros que el carajo, pero soy tan caribe y quillero como el que más, y como caribe que soy resulta obvio que prefiero que como Presidente sea alguien de esta región costera quien nos represente. Así como los paisas, y en general los cachacos, han preferido siempre que los represente como Presidente, otro paisa o cachaco, y lo han logrado beneficiando sus regiones y olvidando la nuestra, yo simplemente estoy pensando como ellos han pensado siempre, con la certeza esta vez, por el talante de Abelardo de la Espriella, que su paso por la presidencia será súper positivo para nuestra región. Supongo que el anterior es un argumento válido para votar por un coterráneo.
Aunque el título de la columna parecería no ser serio o importante, este sí lo es, primero porque es verdad, Abelardo es juniorista como el que más, pero es que con este título lo que quise transmitir es que Abelardo es de los nuestros, será un representante de los costeños en el Palacio de Nariño. Ya no será otra vez un paisa o un cachaco, y aunque yo no tenga nada contra ellos, así como ellos puede que no tengan nada en contra de nosotros, siempre hemos tenido que escuchar a Presidentes hablar como hablan los del interior. ¿Por qué no tener por primera vez a alguien que actúe y hable como nosotros dirigiendo el país? Ahora no salgan recordando a un Núñez que nadie de los hoy vivos conoció a ese personaje. Para mí por lo menos, y espero que para muchos barranquilleros y costeños, será mucho más agradable ver y escuchar durante 4 años en radio y televisión a uno de los nuestros hablando como hablamos nosotros, y no a un bodrio como Cepeda. Que ya con los 4 años que nos castigó Petro con su lapicito en mano, fue más que suficiente, y con Cepeda sería con su papelito en frente. ¡No hay derecho a prolongar ese sufrimiento! O escuchar a Paloma hablando como lo hizo cuando Vicky Dávila la entrevistó, respondiendo dubitativamente a preguntas importantes, empleando el llamado “cálculo político” para no herir susceptibilidades de uno u otro lado. Colombia no está para eso sino para un Presidente decidido a escribir una nueva historia, y con acento Caribe.
@nicorenowitzky








