El pasado 20 de marzo se cumplieron 9 meses de la denuncia penal del Grupo Argos contra este columnista por los presuntos delitos de injuria, calumnia y pánico económico. La Fiscalía programó una audiencia de conciliación para noviembre de 2025, pero fue aplazada sin fecha definida. Seguiré aguardando – tranquilamente - el desenlace de esta denuncia.
Entre tanto, han estado en marcha dos procesos: uno es el nuevo Pomca que definirá, por así decirlo, las nuevas reglas ambientales que regirán en la cuenca hidrográfica de la ciénaga de Mallorquín en los próximos 10 años. Todo parece indicar que la promulgación del acto administrativo que lo adopta sería en junio.
Hemos peleado por un Pomca respetuoso de la naturaleza y debo reconocer que lo divulgado hasta ahora por el contratista de la CRA (Consorcio Mallorquín) transmite la buena noticia de que se protegerá el 29,34% de la cuenca en contraste con el 14,7% del Pomca 2017, lo que acoge el lineamiento del ministerio de Ambiente de conservar el 30%. También se ha informado que en el controversial lote Pajonal (donde se construye Ciudad Mallorquín) se protegerán unas 117 hectáreas y en el lote Pavas Sur 20 hectáreas incluido el llamado Lago Foret, las cuales se ampliarán con el 25% de las 64 hectáreas de uso múltiple que los constructores deberán ceder para parques a manera de compensación. El alcalde Alejandro Char debería acelerar el nuevo POT para que en Pavas Sur disfrutemos un megaparque urbano.
El otro proceso que destaco tiene que ver con el fallo que emita el Tribunal Administrativo de Cundinamarca frente a la acción popular de la Procuraduría, en la cual somos coadyuvantes por la sociedad civil, que plantea pretensiones de protección ambiental en la ciénaga de Mallorquín y su entorno, medidas de saneamiento básico, servicios públicos idóneos y un urbanismo responsable.
Me parece que otro logro ambiental importante sería que la decisión de la justicia administrativa permitiera una intervención pública multiagencial para salvar la ciénaga, cuyas aguas no las vamos a limpiar solo con microalgas. Me dice el profesor Iván León Luna, biólogo respetado y PhD en Oceanografía y Geología de Costas: “Es necesaria una descontaminación del sedimento de ese cuerpo lagunar con dragados basados en información geoquímica para saber cuáles contaminantes están en ese sedimento y a qué profundidad el mismo. Una vez sepamos eso podríamos dragar y que su llenado sea natural. O, lo más extremo, dragar, vaciar la ciénaga y después llenarla con agua descontaminada”. ¿Lograremos celebrar esa proeza en futuras fechas del Día Mundial del Agua?
@HoracioBrieva







