Recién pasadas nuestras fiestas tradicionales, los Carnavales, exitosos desde todos puntos de vista, donde se destaca la maravillosa labor de su Director Juan José Jaramillo, cinco aclamado, nuestro ánimo se fortalece con los avances que se conjugan y respaldan estos progresos en el turismo cada vez más sólido, cada año más tonificado y promocionados que nos marcan hasta el momento cifras sobresalientes: Más de ochocientos mil visitantes, el 23% del exterior. Y una ocupación hotelera del 90% según informe de Cotelco. Al mismo tiempo, llega la noticia de que Barranquilla ha obtenido el título de Mejor Destino Creativo en el mundo otorgado por los “Creative tourism awards”, el más alto reconocimiento internacional a los destinos que lideran un modelo de turismo basado en la creatividad, la cultura y el desarrollo sostenible.
El premio, así hay que reconocerlo, coloca a nuestra capital como un referente global de turismo creativo, como pilar de desarrollo, vitalidad cultural y participación comunitaria. Estas distinciones responden al objetivo de poner valor a la riqueza y diversidad de los ecosistemas creativos en los cuales nuestro carnaval fue ganador. Pero me permiten mis amables lectores a aterrizar en la cruda realidad después de mostrar lo merecido y trascendental en toda la cadena positiva de triunfos, logros y metas. Pongamos los pies en la tierra y empecemos a analizar debilidades. Primero no nos vanagloriemos de los honores. No sigamos el ejemplo de una querida capital regional del país hace años que siempre se identificaba en lo que hacía como “lo mejor del mundo” para todo proceso. No. El mundo es muy grande y hay miles de ciudades que nos superan en muchos hechos y aspectos. No nos creamos más que nadie: Humildad y sencillez.
Lo último, debemos mostrar el lado negativo que siempre existe en todo lo pretendidamente perfecto. Como dijo Cervantes “Siempre encontraremos el punto negro en todo lo que hemos idealizado”. Es espantoso, horrible, censurable, absurdo, que en plena fiesta carnestoléndica sucedan en la ciudad 15 homicidios que enlutan familias y fiestas y los esfuerzos hechos para que la tranquilidad presidiera el ambiente. Que sigan los esfuerzos del gobierno local y la Policía para intentar controlar estos asesinatos que ya hacen una estadística vergonzosa con tres casos diarios mínimo. He aquí nuestra gran labor de apoyo. Excelente, como todos, el editorial de este diario el 19 de Febrero pasado sobre este mismo tema que fue la mancha horrible de las fiestas. Y acompañemos a las autoridades en todos los aspectos posibles para limpiar, esa es la palabra exacta, limpiar, las fiestas de estas perversas tragedias.








