El alcalde Alejandro Char ha dicho que la ciudad trabaja en el objetivo de convertirse en un destino turístico nacional e internacional. Es una vocación que no se había jerarquizado. Varias generaciones de dirigentes no vieron lo que representaban el río Magdalena, el mar Caribe, la ciénaga de Mallorquín y los caños. Otra mina de oro es el Carnaval. Atrae oleadas de forasteros que no vienen, como lo exige el garabato famoso, a “echarnos vainas” a los barranquilleros, sino a gozarse nuestra fiesta.

El malecón fue clave en el trazado estratégico de la ruta turística. Hubo una inicial intervención que hoy es una ruina lamentable. Sobre esto la Alcaldía no ha dado una explicación. El centro de eventos y convenciones, aún sin perfeccionar, hace parte de la apuesta turística. Es evidente que todavía no se ha consolidado en su fin misional. En su entorno, además, no ha ocurrido ninguna renovación urbana.

En la nueva agenda de ciudad incluyo el ecoparque de la ciénaga de Mallorquín, cuyo espejo de agua clama una total descontaminación. Otro lugar incorporado al desarrollo turístico es el tajamar occidental y de ahí el tren y la transformación de la playa de Puerto Mocho. El plan completo es recuperar el tajamar hasta la punta y volverlo un espacio icónico que integre, espero que bien, a comerciantes y pescadores. Debe contemplarse, asimismo, el reasentamiento de la población palafítica marginal de Las Flores (donde el pasado sábado un incendio lastimó la economía gastronómica al reducir a cenizas dos restaurantes).

En el dinamismo turístico entra igualmente la renovación del Centro Histórico y Barranquillita. Ha habido avances, pero predomina en el espacio público la economía informal, y muchas de sus edificaciones muestran un decrépito estado. La ampliación del Estadio Metropolitano la incluiría en los propósitos turísticos de ciudad.

En este marco es entendible la solicitud al Gobierno nacional de que la ciudad administre el lado tierra del Ernesto Cortissoz, un aeropuerto que está lejos en capacidad instalada de los grandes aeropuertos del mundo.

Hay temas que yo también insertaría en el portafolio de ciudad: el saneamiento básico, un mejor transporte masivo, un megaparque y la reubicación de quienes habitan en la ladera occidental. Y no omitiría la construcción de una cárcel como lo está haciendo Medellín. Tenemos un hacinamiento que lesiona la dignidad humana y califica para un Estado de Cosas Inconstitucional (ECI).

Barranquilla ha generado buenas noticias en los últimos años, pero falta mucho por hacer. Necesitamos continuidad en el progreso con nuevos e inaplazables proyectos.

@HoracioBrieva