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El embajador de Estados Unidos en Colombia, Kevin Whitaker, calificó como desafortunado el conflicto entre Colombia y Venezuela, y dijo que la salida al mismo debe ser diplomática, rápida y humanitaria.

La precisión la hizo durante su visita a Valledupar, donde se reunió con las autoridades del pueblo indígena kankuamo, para hacer seguimiento a los proyectos productivos que apoya su gobierno; con empresarios de la ciudad, el gobernador del Cesar Luis Alberto Monsalvo y el alcalde Fredys Socarrás.

'Es una pena que exista esta situación entre los dos países, la solución debe tener en cuenta los Derechos Humanos de toda la gente involucrada, prácticamente de los colombianos que han sido deportados de Venezuela', manifestó.

Señaló que 'hay conversaciones que están tomando lugar ahora y eso es de mucha importancia en busca de una solución pronta'. Sostuvo que los pueblos de la frontera han estado muy afectados.

La Embajada norteamericana en Colombia se había pronunciado frente a este conflicto, indicando que 'El Departamento de Estado apoya los esfuerzos de Colombia y Venezuela para resolver el conflicto diplomáticamente y agradece iniciativas para abordar la situación en un foro multilateral apropiado. Estamos dispuestos a trabajar con ambos países y otros socios regionales para encontrar una solución pacífica, humana y duradera'.

'Instamos a que se preste especial atención al empeoramiento de la situación humanitaria en la frontera. Respetamos la importancia de fronteras seguras y la migración segura y ordenada. Sin embargo también creemos que las deportaciones deben realizarse de conformidad con la ley internacional, respetando los derechos humanos de todos los involucrados y en coordinación con el país que los recibe. También creemos que los refugiados con problemas de protección reconocidos no deben ser deportados', puntualizó la Embajada.

Sostuvo que 'finalmente resaltamos la importancia de cumplir con las necesidades inmediatas de aquellos deportados o desplazados. Continuaremos trabajando con el gobierno de Colombia, la comunidad internacional y la sociedad civil para asegurar el bienestar de aquellos individuos y familias'.