Hace una semana, la Fiscalía de la CPI, que investiga presuntos crímenes de lesa humanidad cometidos en Venezuela, anunció que cerrará su oficina en Caracas por la falta de “progreso real” con el país suramericano en materia de “complementariedad”.
Pese a que se encuentra en la clandestinidad, se espera que Machado asista a la ceremonia de entrega en Oslo, una presencia confirmada el fin de semana por el Instituto Nobel noruego.
Afirmó que han sido “cuatro meses intensos de amenazas”, en referencia al inicio del despliegue militar en el Caribe por parte de Estados Unidos, país al que acusó de ejercer “terrorismo psicológico”.
El denominado número dos del chavismo cuestionó que EE. UU. advierta de un presunto peligro y, al mismo tiempo, solicitara autorización para un vuelo de deportación de migrantes.
El funcionario se pronunció en momentos en que Estados Unidos mantiene un despliegue naval y aéreo en el mar Caribe, cerca de las aguas venezolanas, bajo el argumento de combatir el narcotráfico que asegura proviene del país suramericano.