Los partidos políticos, en especial el Pacto Histórico y el Centro Democrático, las dos principales fuerzas del país, se siguen moviendo con intensidad y sigilo con el objetivo de seguir consolidando fuerzas que le permitan quedarse con las elecciones presidenciales próximas.
En este sentido, se espera que, tras el receso de Semana Santa, el partido el Liberal, el Conservador, La U, Cambio Radical y la Alianza Verde anuncien oficialmente a quien apoyarán en la carrera por la Casa de Nariño. No obstante, más allá de las decisiones de los directorios nacionales, lo cierto es que casi en ningún movimiento hay unanimidad en el bando a seleccionar.
Movimientos
Por un lado, el uribismo, que tiene en la senadora Paloma Valencia su rayo de luz para volver a la cima del poder colombiano, ha optado por evitar la radicalización de sus militantes y mutar a figuras más de centro, como Juan Daniel Oviedo, la segunda espada del proyecto opositor. La estrategia, a priori, ha tenido buen respaldo; sin embargo, también ha generado desazón en otros sectores de la derecha, que temen nuevas traiciones en caso de volver a llegar a la Casa de Nariño, como sucedió -en su momento- como Iván Duque y Juan Manuel Santos, quienes soltaron la mano de Álvaro Uribe Vélez.
En medio de estos ires y venires con otras figuras, empezaron a cicular los rumores de la adhesión a la campaña de Valencia por parte del exsenador y exembajador Roy Barreras, quien ganó la consulta del Frente Amplio, pero -a juzgar por las encuestas recientes- está lejos de poder de tú a tú con los líderes de las intenciones de voto: Iván Cepeda, Abelardo De la Espriella y Paloma Valencia.
En este sentido, el aterrizaje de Barreras fue rechazado tanto al interior del CD, como por el propio expresidente del Congreso de la República, quien cargó contra el uribismo por el nefasto pasado de los Falsos Positivos.
“Tendrían que resucitar los 6402 inocentes asesinados y sobre el cadáver de las víctimas de las masacres paramilitares pedir perdón el uribismo en pleno. unir al país no implica traicionar los principios cómo acaban de hacer patéticamente el hijo de Serpa traicionando su estirpe socialdemócrata o los hijos de los mártires Rodrigo Lara y Luis Carlos Galán asesinados por ese mismo narcoparamilitarismo o su candidato Oviedo que guardó silencio cuando ustedes inventaron el rayo homosexualizador contra la paz”, aseguró.
Por su parte, Valencia fue tajante: “se están inventando todo tipo de cosas. ¿Se imaginan nosotros sumando a alguien como Roy Barreras? Es imposible. No existe mundo donde alguien que ha pasado de partido en partido y que ha sido escudero de tanto escándalo vaya a estar aquí. Esta es una campaña que tiene las manos limpias”.
El dilema del Conservador
El panorama dentro del Partido Conservador sigue marcado por la incertidumbre. Sin candidato propio en la contienda, la colectividad enfrenta ahora un pulso interno por definir a quién respaldará en una carrera que ya cuenta con múltiples aspirantes y alianzas en formación.
Tras no lograr un consenso entre sus precandidatos, el partido quedó por fuera del tarjetón de primera vuelta, lo que trasladó la disputa al terreno de los apoyos. La decisión, según la dirigencia, se tomará después de Semana Santa, aunque ya hay movimientos que evidencian fracturas.
En este sentido, el presidente del partido, Efraín Cepeda, ha sostenido acercamientos con figuras como Paloma Valencia y Abelardo de la Espriella.
Sin embargo, otro sector dentro del conservatismo ha mostrado cercanía con el senador Iván Cepeda, lo que ha encendido las alarmas entre los dirigentes tradicionales del partido y profundizado las divisiones internas.
Las tensiones quedaron en evidencia con el pronunciamiento del exdirector de la colectividad, Omar Yepes, quien advirtió que los congresistas que respalden candidaturas contrarias a la línea histórica del partido deberían enfrentar sanciones, incluida la pérdida de investidura.
“Se rumora que congresistas de diferentes partidos, entre ellos algunos conservadores, podrían acompañar a Iván Cepeda en su aspiracion presidencial. Si tal sucediere en el campo conservador, deberían ser expulsados del partido y demandadas sus credenciales para pérdida de investidura. Menos congresistas pero más autenticidad doctrinaria y respeto a la tradición e historia de la colectividad”, señaló Yepes.
Hasta ahora, Valencia cuenta con el respaldo público de Juana Carolina Londoño, Rubén Darío Lizarralde y Carlos Felipe Córdoba. La cartagenera Nadia Blel, por su parte, también apoyaría a la caucana, mientras que Carlos Trujillo, Wadith Manzur y representantes como Alfredo Ape Cuello o Juan Loreto Gómez, entre otros a Cepeda. Estos últimos congresistas han gozado de las mieles de contar con contratos del Estado, especialmente del Ministerio del Deporte.
“Sus rancios dirigentes acusan a Petro de autoritario, pero nada más autoritario que conservar la tradición de partidos al servicio de la oligarquía. Si un sector de congresitas conservadores desean respaldar la continuación de la propuesta progresista en Colombia, deben ser bienvenidos”, manifestó el congresista oficialista Alfredo Mondragón.
Mismas divisiones
La falta de una estrategia unificada no es exclusiva del conservatismo. En el Partido Liberal, las fisuras también se hacen evidentes a medida que avanza la carrera presidencial.
Bajo el criticado liderazgo del expresidente César Gaviria, la colectividad del paño rojo ha dejado abierta la puerta a respaldar una candidatura capaz de derrotar al senador Iván Cepeda. Sin embargo, en la práctica, sus congresistas se han dispersado entre varias campañas.
Un sector importante del liberalismo se inclina hacia la candidatura de Paloma Valencia, aunque no de manera homogénea. Cabe destacar que figuras como el senador Mauricio Gómez Amín han tomado distancia de esa línea y se han vinculado -desde hace tiempo- a la campaña de Abelardo de la Espriella.
En paralelo, la disidencia liberal, cercano al Gobierno de Gustavo Petro, se perfila como aliado potencial de la candidatura de Cepeda. En ese frente, el exministro Juan Fernando Cristo ha asumido un papel clave para consolidar apoyos.
Por otro lado, en el Partido de la U también se repite el fenómeno: mientras la dirección evalúa un respaldo institucional, varios congresistas exploran alianzas individuales. El senador Antonio José Correa, cercano al Gobierno, ha reconocido diálogos con el equipo de Cepeda, lo que podría arrastrar a otros sectores de la colectividad.
“En todos los partidos hay gente buena y mala, y yo apelo a la militancia buena de esos partidos. No voy a aceptar apoyos de partidos que han patrocinado la destrucción de Colombia apoyando al gobierno de Gustavo Petro”, manifestó De la Espriella.
Entre tanto, en Cambio Radical el panorama luce más definido, con apoyos concentrados en candidaturas de derecha.
Además, en el partido Verde hay un fuerte apoyo al oficialismo por parte de Ariel Ávila, que ya anunció el respaldo a la candidatura de Iván Cepeda, y de León Fredy Muñoz.
Según la más reciente encuesta, Iván Cepeda aparece sólido en el primer lugar para las elecciones presidenciales del próximo 31 de mayo en Colombia, con dos aspirantes de la derecha técnicamente empatados en la lucha por el segundo puesto.
El senador Cepeda, del Pacto Histórico, se mantiene adelante con el 37,5 % de la intención de voto. El segundo lugar muestra un apretada disputa entre De la Espriella (20,2 %), y Valencia, (19,9 %).





















