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Mauricio Dueñas Castañeda/EFE122419-pais%20protesta%2054.jpg

El gobierno de Juan Manuel Santos comenzó ayer las negociaciones con representantes de los campesinos, para tratar de terminar el paro que comenzaron hace nueve días, en medio de un creciente apoyo popular a las demandas de los labriegos.

Las negociaciones comenzaron con varias horas de atraso, en la sede del Arzobispado de Tunja, Boyacá, el más afectado por los bloqueos de vías que mantienen virtualmente aislada esa región.

El equipo negociador enviado por el presidente Santos está encabezado por los ministros del Interior, Fernando Carrillo, y de Agricultura, Francisco Estupiñán, quienes tuvieron problemas para llegar por vía aérea a Tunja debido al mal tiempo en la zona, y tampoco pudieron hacerlo por tierra debido a los bloqueos de carreteras de los manifestantes.

La delegación de los campesinos está compuesta por representantes de los departamentos de Boyacá, Cundinamarca y Nariño.

César Pachón, líder de los agricultores que participó en la reunión con Santos, afirmó que más que subsidios, lo que el sector reclama son políticas agropecuarias que mejoren las condiciones de trabajo y garanticen la competitividad en el mercado agropecuario.

Inesperadamente y en defensa de los campesinos se manifestó el ciclista Nairo Quintana, actual subcampeón del Tour de Francia, quien en declaraciones a Noticias RCN pidió al Gobierno ayuda para los labriegos de Boyacá, de donde él es oriundo.

'Es muy triste sacar un bulto de papa a una plaza y ponerse uno a llorar de tristeza porque ni siquiera saca (gana) lo de los transportes', señaló Quintana, quien contó que su familia, que se dedica al campo, perdió hace algunos años parte de su patrimonio porque no pudo hacer frente a créditos bancarios.

En Facatativá. Después de registrarse fuertes enfrentamientos entre unos 500 manifestantes, la Policía y el Ejército, el alcalde de Facatativá decretó ayer un toque de queda desde las 7 de la noche.

En el municipio se presentó una asonada y saqueos contra la sede de la Alcaldía, el Concejo y establecimientos comerciales. Asimismo, los manifestantes intentaron bloquear las vías de acceso.

Jóvenes marcharon
Con pitos y cacerolas, miles de personas, la mayoría jóvenes, marcharon desde el norte hasta el centro de Bogotá en apoyo a las reivindicaciones del campesinado colombiano. La manifestación discurrió por la carrera Séptima, una de las principales vías de la ciudad, con consignas y pancartas en defensa de los campesinos y en contra de la política agraria del presidente Juan Manuel Santos.