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AFP

La voz resquebrajada de Nohemí Julio no hará llorar más los parlantes de las radios en las madrugadas colombianas, cuando con su plegaria de acento cartagenero les pedía a las Farc que le devolvieran a su hijo Guillermo Javier, con los dos nombres con que las madres suelen llamar a quienes han parido con dolor.

Guillermo Javier llegó ayer, fluorescente y verde oliva, a Catam y allí abrazó a su madre, a su esposa , a su pequeña hija y a su hermano.

A la pregunta posterior de los periodistas de cómo había sido el secuestro, contó que 'cuando intenté fugarme, me esposaron 24 horas al cuello y al tobillo'.

Con él también llegó Salín Sanmiguel, a cuya madre Olga Valderrama con su cabello desordenado y enérgico –igual de enérgico que su reclamo por la libertad– se acostumbraron los televidentes. Su queja fue igual: 'a los rehenes nos amarraban como cerdos'.

A las 4 p.m. y en medio de un aguacero llegó a Cali el helicóptero que trajo a la libertad al mayor de la Policía cartagenero Solórzano y al cabo del Ejército Sanmiguel.

Ambos uniformados llegaron vestidos de civil y fueron recibidos por altos mandos policiales y militares, luego de haber sido entregados por las Farc a la exsenadora Piedad Córdoba, el Comité Internacional de la Cruz Roja, Cicr, y la tripulación brasileña.

El helicóptero de la Fuerza Aérea del Brasil despegó del aeropuerto Alfonso Bonilla Aragón, de Cali, a eso de las 11 de la mañana, e hicieron contacto con los plagiados a la 1:30 de la tarde en algún lugar de la selva caucana, al parecer, en inmediaciones del municipio de Miranda.

El delegado del Gobierno para las liberaciones, Eduardo Pizarro, reiteró que las operaciones militares en la zona fueron sus pendidas desde las 9 de la noche del martes, para que se adelantara sin contratiempos el operativo humanitario de liberación, y reiteró la disposición del Gobierno al respecto. Las Farc explicaron ayer en un comunicado que las coordenadas que entregaron ni estaban erradas ni se suministraron a destiempo.

'Lamentablemente, ayer (domingo), por razones que estamos investigando, no fue posible completar la liberación', dice el grupo rebelde.

Solórzano fue secuestrado el 4 de junio de 2007 en Miranda, Cauca. Y Sanmiguel fue plagiado el 23 de mayo de 2008, en Tambo, Cauca.

Las liberaciones anunciadas por las Farc desde el 8 de diciembre, y cumplidas durante estas dos últimas semanas, dejan a seis cautivos de vuelta: concejal Marcos Baquero, concejal Armando Acuña, infante loriquero Henry López y el patrullero Carlos Ocampo.

Fiesta al pie de la Popa

A las 3:40 de la tarde de ayer, la familia Julio recibió la llamada que había estado esperando en Cartagena por 3 años y 8 meses: el mayor Guillermo Javier Solórzano Julio estaba libre y volaba en un helicóptero con la exsenadora Piedad Córdoba rumbo a Cali. Fue esa misma llamada la que les devolvió el alma al cuerpo a dos tías de doña Nohemí Julio, madre del uniformado (quien lo fue a recibir al aeropuerto militar en Bogotá), a los 15 primos de ella y a los 12 hijos de los primos que se dieron cita desde muy temprano en la casa ‘Caledonia’, ubicada en El Pie del Cerro y que por más de 50 años le ha pertenecido a la familia.

Por Tomás Betín del Río

Bogotá

Fotos archivo EL HERALDO