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El Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas aprobó este lunes por unanimidad una nueva misión en Colombia para ayudar a los exrebeldes de las Farc a reintegrarse a la sociedad tras más de medio siglo de conflicto armado.

La resolución presentada por Reino Unido fija el inicio de esta misión política para el 26 de septiembre, cuando finaliza la primera misión de la ONU a cargo de verificar la dejación de armas de los exguerrilleros en Colombia.

'La etapa más dura está por delante. Una paz duradera y sostenible depende de la exitosa reincorporación de las Farc a la vida civil', dijo el embajador británico ante la ONU, Matthew Rycroft, ante la canciller colombiana María Angela Holguín, presente en la sesión, y los demás integrantes del Consejo.

'Colombia ha ofrecido un faro de esperanza al mundo. En demasiados lugares la guerra es la norma', pero 'en parte gracias a nuestros esfuerzos (...) Colombia ha mostrado que la paz es posible', añadió.

'Tenemos toda la fe en el compromiso realizado por el presidente (Juan Manuel) Santos de que el acuerdo de paz será implementado hasta la última coma', sostuvo.

'Pronta llegada'

Desde La Guajira, el jefe de la misión de las Naciones Unidas para Colombia, Jean Arnault, confirmó la 'pronta llegada' de la segunda misión especial del organismo a nuestro país.

Arnault, que inspeccionó el Punto Transitorio de Normalización 'Amaury Rodríguez' ubicado en Conejo, La Guajira, explicó algunas de las funciones que estaría desarrollando esta segunda misión.

'Es importante que se cumplan los compromisos, las Farc han dejado las armas. Sabemos que se sienten indignados por la lenta aplicación de la ley de Amnistía. En Naciones Unidas estamos trabajando para que este proceso no caiga, ya que es un ejemplo para el mundo, por eso vendrá pronto la segunda misión de ONU para seguir acompañando a Colombia en la búsqueda de la paz', expuso.

Otra de las tareas que estaría desarrollando esta misión es la de verificar la seguridad de las comunidades en los territorios, acompañar el proceso de implementación de los acuerdos en las zonas más afectadas por el conflicto y hacerle seguimiento a la seguridad socioeconómica y jurídica de los miembros de la insurgencia en tránsito a la vida política legal, entre otras.

Tras un histórico acuerdo de paz logrado luego de cuatro años de negociaciones en Cuba, los cerca de 10.000 rebeldes de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (Farc, marxistas) completaron la dejación de armas el 27 de junio.

Una primera misión de la ONU verificó este proceso, que implicó la entrega de unas 7.000 armas por parte de los exguerrilleros.

El conflicto armado ha dejado en Colombia más de 260.000 muertos, 60.000 desaparecidos y más de siete millones de desplazados.