El hombre colombiano convivía con su pareja y la hija de esta que tenía 10 años, entre septiembre de 2008 y enero de 2009. Según los hechos considerados probados, en marzo de 2020, su hija, que entonces ya tenía 20 años, regresó desde Colombia a quedarse con su padre. Igualmente, el hombre ya había sido condenado en junio de 2018 a 2 años de prisión por un delito de abuso sexual a una menor de edad. La pena había sido suspendida por un plazo de 3 años desde la fecha de la sentencia. La condena de 32 años y 3 meses de prisión impuesta fue recurrida por la defensa, que solicitó la absolución, mientras que la Fiscalía y la acusación particular abogaron por su confirmación. También, la Sala de lo Civil y Penal consideró, al igual que la Audiencia, que la credibilidad subjetiva del testimonio de las víctimas viene, además, corroborada por los informes periciales y técnicos obrantes en las actuaciones y ratificados en el acto del juicio.