En medio de la operación militar de Estados Unidos en Venezuela que derivó en la captura del presidente Nicolás Maduro, el ministro de Defensa, Vladimir Padrino López, rechazó la presencia de tropas extranjeras en territorio venezolano y advertir que el país respondería ante lo que calificó como una “grave afrenta a la soberanía nacional”.
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Padrino López denunció que durante la operación se habrían producido ataques con misiles y cohetes desde helicópteros de combate, los cuales, según su versión, impactaron zonas civiles en Caracas, Fuerte Tiuna y en los estados Miranda, Aragua y La Guaira.
¿Quién es Vladimir Padrino López?
Desde hace más de una década, Vladimir Padrino López ha sido considerado el principal sostén militar del chavismo. Como ministro de Defensa y comandante de los cuatro componentes de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana, ha garantizado la lealtad institucional al proyecto iniciado por Hugo Chávez y continuado por Nicolás Maduro, incluso durante protestas masivas, denuncias de conspiraciones y rupturas internas.

Su figura se volvió especialmente visible desde las manifestaciones opositoras iniciadas en 2014, cuando sectores críticos del Gobierno comenzaron a identificarlo como el rostro de la represión militar. La Guardia Nacional Bolivariana, bajo su mando, ha sido señalada como uno de los principales cuerpos utilizados para contener las protestas en las calles.
Padrino nació en Caracas el 30 de mayo de 1963 y llegó a la Academia Militar sin una vocación inicial por la carrera castrense. Sin embargo, su paso por la institución lo conectó directamente con Hugo Chávez, quien influyó decisivamente en su formación ideológica. Aunque no participó en el intento de golpe de Estado de 1992, Padrino consolidó su identidad chavista tras mantener correspondencia con Chávez durante su encarcelamiento.
A lo largo de su carrera, Padrino ha defendido una postura abiertamente política de las Fuerzas Armadas, definiéndose como “bolivariano, socialista y antiimperialista”, una posición que rompió con la tradicional neutralidad militar. En 2014 fue designado ministro de Defensa y, dos años después, asumió además la jefatura de la Gran Misión Abastecimiento Soberano, en plena crisis económica y alimentaria.
Su permanencia en el poder ha estado acompañada de fuertes cuestionamientos internacionales. Organismos como Human Rights Watch lo han vinculado con abusos durante la represión de protestas, mientras que Estados Unidos lo sancionó e incluyó en procesos judiciales por presuntos vínculos con el narcotráfico. Padrino ha rechazado todas las acusaciones, calificándolas de fabricaciones políticas.
A pesar de las sanciones, intentos de alzamientos militares y deserciones dentro de la Fuerza Armada, el ministro ha mantenido el control y la fidelidad de los altos mandos. Incluso frente al desafío político que representó Juan Guaidó en 2019, Padrino cerró filas con Maduro y bloqueó cualquier quiebre institucional.
Su postura también ha generado rupturas familiares. Parientes cercanos han tomado distancia pública del ministro, señalándolo como parte activa del régimen. No obstante, Padrino López continúa aferrado a una consigna.





















