El primero, que respalda el acceso a la interrupción voluntaria del embarazo al consagrar ese derecho en ley federal, recibió 219 votos a favor y 210 en contra, y el segundo, que protege los viajes interestatales para recibir ese servicio, salió adelante con 223 y 205 votos respectivos. La sesión en la Cámara de Representantes tuvo lugar tres semanas después de que el Tribunal Supremo, donde ahora se sientan seis jueces conservadores y tres liberales, tumbara el 24 de junio la legalización del aborto a nivel federal, vigente desde 1973 a través de la sentencia 'Roe contra Wade'. 'La Historia nos está mirando. Debemos mostrar nuestro liderazgo y asegurarnos de que un derecho básico está garantizado', dijo en la sesión el congresista demócrata Tony Cárdenas, representante de California. El bando republicano basó su alegato en contra argumentando que se autoriza un aborto 'discriminatorio y a demanda' en función de 'la raza, el sexo o la discapacidad' del feto: 'Haría a Estados Unidos tan radical como China y Corea del Norte', sostuvo la republicana Cathy McMorris Rodgers. La tramitación proseguirá con dificultad en el Senado, donde los demócratas tienen una mayoría tan ajustada que necesitarían convencer a por lo menos 10 republicanos para aprobar ambos proyectos de ley. 'No nos rendiremos. Los demócratas defienden a las mujeres', apuntó Sylvia García, representante de Texas, que lamentó que la sentencia del Supremo hiciera que 'por primera vez en la historia de Estados Unidos las hijas tengan menos derechos que sus madres'. El Senado ya impidió en mayo la aprobación de una legislación que establecía como derecho fundamental el aborto a petición de la mujer y anulaba las legislaciones contra esa práctica que se han multiplicado en el país. 'Como todas las decisiones médicas, es algo que debe quedarse entre el médico y la paciente', recalcó la demócrata Annie Kuster dejando claro que el Gobierno no debe inmiscuirse en este tipo de decisiones.