La policía rusa arrestó el sábado a más de 300 manifestantes que exigían elecciones libres y justas frente al ayuntamiento de Moscú pese a la creciente presión ejercida contra la oposición durante los últimos días.
Las fuerzas de seguridad realizaron detenciones masivas entre los participantes que llegaban a la principal avenida de Moscú al grito de 'Vergüenza' o 'Queremos elecciones libres', y les hicieron retroceder hacia las calles adyacentes.
Esta concentración, no autorizada, frente al ayuntamiento de la capital, se produce menos de una semana después de una manifestación sin precedente desde el movimiento que acompañó a la vuelta de Vladimir Putin al Kremlin.
La oposición denuncia el rechazo de las candidaturas independientes a las elecciones locales del 8 de septiembre, que se anuncian difíciles para los candidatos que apoyan al poder.
Un periodista de la AFP pudo ver a decenas de personas siendo detenidas antes incluso de la concentración. La oenegé OVD-Info, especializada en el seguimiento de las manifestaciones, dio cuenta de 317 arrestos en la primera hora de la concentración.
'He tenido miedo toda mi vida, pero ahora ya basta. Si nos quedamos en casa, nada cambiará', declaró a la AFP Elena Rastovka, jubilada de 68 años.
'La última vez que vi tanta presión, detenciones y registros, fue durante las manifestaciones de 2012', dijo Alexéi Sprijitski, de 42 años.
Varios opositores habían sido detenidas antes de la protesta, como Ilia Yashin, Liubov Sobol o Dmitri Gudkov, que afirmó el viernes que la cuestión iba más allá de las elecciones locales. 'Se trata de saber si, en la Rusia actual, es posible hacer política legalmente', declaró.




















