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El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, enfrenta una creciente presión internacional y una fuerte ofensiva de la oposición para obligarlo a suspender la elección de su Asamblea Constituyente, tras cuatro meses de protestas que dejan 103 muertos.

En una sesión celebrada en la plaza ‘Alfredo Sadel’, este de Caracas, la oposición, mayoría en el Parlamento, designó a 33 magistrados de una corte paralela al Tribunal Supremo de Justicia (TSJ), al que acusan de servir al gobierno.

Este nuevo desafío de la oposición forma parte de una estrategia lanzada tras el plebiscito simbólico que realizó el pasado domingo, en el que asegura haber recaudado 7,6 millones de votos contra la Constituyente.

Entre jueves y viernes realizó un paro general de 24 horas para exigirle a Maduro que desista de la elección, el 30 de julio, de los 545 asambleístas que reformarán la Carta Magna.

Durante el paro, que según la oposición fue cumplido en un 85%, ocurrieron choques entre fuerzas de seguridad y manifestantes en varias regiones, que dejaron cinco muertos y 367 detenidos, según la Fiscalía y la ONG Foro Penal.

Maduro difundió un video en redes sociales en los que aparece manejando por Caracas, junto a su esposa Cilia Flores, para demostrar, según él, el fracaso de la huelga.

'Ni McDonald's le paró bola (prestó atención) a Freddy Guevara', añadió con burla Maduro, refiriéndose al vicepresidente del Parlamento.

Llamados internacionales

Maduro asegura que su Constituyente 'va', especialmente –dijo– luego de que el presidente estadounidense, Donald Trump, amenazara con sancionar económicamente a Venezuela.

El secretario general de la OEA, Luis Almagro, considera como 'extremadamente positivas' sanciones estadounidenses contra funcionarios venezolanos como presión 'sobre el régimen'.

Gobiernos de América Latina, la Unión Europa y Almagro le han pedido al mandatario que retire el proyecto.

Durante su cumbre en la ciudad argentina de Mendoza, el Mercosur (Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay) instó este viernes a Maduro a restablecer el orden institucional y el Estado de derecho.

El gobierno calificó esa cumbre de 'ilegal' y consideró 'alarmante' el uso 'temerario' del bloque 'al servicio de una política de hostigamiento' contra Venezuela.

En Estrasburgo, un grupo de expertos en Derecho Constitucional del Consejo de Europa consideró que la Constituyente podría poner en cuestión la 'credibilidad democrática' en Venezuela.

'Es absurdo que el gobierno, en su empeño por una Constituyente rechazada por la mayoría, lleve al país a un drama internacional', comentó Luis Vicente León, presidente de la firma Datanálisis, según la cual ese desacuerdo es del 70%.

¿Hacia un Estado paralelo?

El Legislativo quiere 'señalar el camino del cambio que pronto tendrá nuestro país, una justicia al servicio del pueblo y no de una parcialidad política', aseguró el presidente del Parlamento, Julio Borges, al juramentar a los magistrados paralelos.

En ese momento, en la sede del TSJ, en el centro de Caracas, la Sala Constitucional advertía que la designación de nuevos jueces constituía 'usurpación de funciones' y 'traición a la patria', castigada con prisión.

El presidente de la Sala Constitucional, Juan José Mendoza, señaló que la juramentación del viernes es 'nula', pues el Congreso persiste en el 'desacato' en el que lo declaró en enero de 2016, cuando la MUD asumió su control. 'Está en flagrancia permanente', dijo.

Al igual que la oposición, la fiscal general, Luisa Ortega, sostiene que los jueces del TSJ fueron nombrados irregularmente a fines de 2015 por la anterior mayoría chavista en el Congreso, poco antes de que los opositores tomaran el control tras un triunfo aplastante en las parlamentarias.

Ortega, chavista devenida en fuerte crítica de Maduro, acusa a los magistrados 'ilegales' de romper el orden constitucional, con fallos que socavaron el poder del Parlamento. Por ello, la corte le abrió un proceso de destitución.

Nueva represión

Militares bloquearon ayer con gases lacrimógenos una marcha que se dirigía al Tribunal Supremo de Justicia (TSJ), en Caracas, en respaldo a 33 magistrados juramentados por el Parlamento opositor.

'Apoyamos a los nuevos magistrados, porque devolverán su independencia al TSJ, que ahora lo que hace es cumplir órdenes de Maduro', dijo a la AFP Luis Torrealba, manifestante de 43 años, acompañado por su esposa y su hijo adolescente.

Cuando tomó la neurálgica autopista Francisco Fajardo con la intención de dirigirse hacia el centro de la capital, la movilización de cientos de opositores fue dispersada por uniformados de la Guardia Nacional que dispararon bombas lacrimógenas desde motocicletas.

'La Asamblea Nacional cumplió (...). Ahora, todos a respaldar con la fuerza de la calle el nuevo TSJ', había escrito en Twitter Freddy Guevara, vicepresidente del Congreso, un llamado a participar en las marchas convocadas por la coalición opositora Mesa de la Unidad Democrática (MUD) en Caracas y otras ciudades.

'Salvaje represión'

Las protestas opositoras suman 103 muertos en casi cuatro meses. La oposición denuncia una 'salvaje represión' de militares y policías.

• El 6 de abril, el universitario Jairo Ortiz, de 19 años, murió por un disparo en el pecho cuando los cuerpos de seguridad disolvían una manifestación en los Altos Mirandinos, a las afueras de Caracas. Fue el primer fallecido.

• El 19 de abril, Almelina Carrillo, de 47 años, fue golpeada en la cabeza con una botella de agua congelada que lanzaron opositores desde un edificio contra una marcha chavista en el centro de la capital. Murió cinco días después.

• El 26 de abril falleció Juan Pablo Pernalete, de 20 años, cuando protestaba en Caracas. El gobierno sostenía que el joven había sido herido por otros manifestantes con un arma para sacrificar ganado, y no por una bomba lacrimógena como aseguraba la oposición.

La fiscal general, Luisa Ortega Díaz, confesa chavista enfrentada a Maduro, denunció que murió por el impacto de una bomba lacrimógena en el pecho y responsabilizó a militares de la Guardia Nacional, irritando al gobierno.

• El 3 de mayo, Armando Cañizales, de 18 años, murió al ser baleado en una manifestación en la principal autopista caraqueña.

Cañizales era violinista en el Sistema de Orquestas Infantiles y Juveniles de Venezuela. El prestigioso director Gustavo Dudamel, quien evitaba pronunciarse contra Maduro, condenó 'la represión' y dedicó al joven músico un concierto en Los Ángeles, donde dirige la Orquesta Filarmónica.

• El militar retirado Danny Subero, de 34 años, murió el 27 de mayo en Cabudare, estado Lara, oeste, tras ser golpeado por opositores y rematado a tiros, según las autoridades. Subero fue agredido cuando una multitud le acusó de 'infiltrado' durante un homenaje a un opositor fallecido la víspera.

• La noche del 3 de junio perdió la vida Orlando Figuera, de 21 años, apuñalado, rociado con gasolina y prendido en llamas durante una protesta opositora el 20 de mayo en las proximidades de la Plaza Altamira, en Caracas. Sufrió quemaduras en 80% del cuerpo. El caso de Figuera, quien según el gobierno fue linchado tras ser acusado de chavista o de ser un ladrón, es calificado por Maduro y altos funcionarios como 'crimen de odio'.

• El 7 de junio falleció Neomar Lander, de 17 años, herido en medio de enfrentamientos entre manifestantes y policías en Caracas, en circunstancias confusas.

El gobierno asegura que las lesiones fatales se produjeron cuando estalló un explosivo que cargaba y la oposición que fueron causadas por otro artefacto que le lanzaron las fuerzas de seguridad.

• El 20 de junio murió otro chico de 17 años, Fabián Urbina, después de que militares dispararan con armas de fuego contra manifestantes encapuchados en Caracas.

La Fiscalía imputó a tres efectivos de la Guardia Nacional.

• Dos días después, David Vallenilla, de 22 años, falleció por heridas de perdigones disparados a quemarropa por un uniformado frente a una base militar de la capital.

Horas antes, Maduro dijo que el uso de armas de fuego y escopetas de perdigones estaba prohibido
•. El 16 de julio, durante el plebiscito simbólico de la oposición desconocidos en motocicletas dispararon contra personas que votaban en el populoso barrio caraqueño de Catia.Xiomara Scott, enfermera de 61 años, fue asesinada en la balacera. AFP